Epistola CCVII
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Original / primary: Spanish Gemini
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Al beatísimo hermano y coepíscopo CLAUDIO, AGUSTÍN, salud en el Señor.
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Puesto que, movido por afecto fraternal, me enviaste tú mismo los cuatro libros de Juliano, que escribió contra uno mío, antes incluso de que yo los pidiera, no consideré que hubiera nada más conveniente que hacer que el que tú, leyéndolos principalmente, juzgues si he respondido de manera correcta y coherente. Pues, sobre estos cuatro libros, alguien —no sé quién— había escrito algunos extractos para el ilustre y religioso varón, el conde Valerio, contra ese mismo libro mío que sabía que yo había escrito para él; y cuando estos llegaron a mis manos por mediación del mismo noble varón, no tardé en añadir al primer volumen un segundo, en el cual refuté todo aquello como pude. Pero ahora, al examinar con mayor diligencia los mismos libros, descubrí que aquel que había seleccionado algunos pasajes de ellos no los había puesto todos tal como se leen en estos libros. De donde podrá parecer a Juliano, o a cualquiera de los suyos, que he sido yo quien ha mentido, porque ciertamente no pudieron darse a conocer aquellos extractos enviados al mencionado conde de la misma manera que estos cuatro libros. Por tanto, quienquiera que lea también ese segundo libro mío dirigido al mismo conde Valerio, tal como fue escrito el primero, sabrá que en ciertos puntos no respondí a Juliano, sino más bien a aquel que seleccionó tales cosas de sus libros y no las puso tal como las encontró, sino que pensó que debían ser cambiadas en algo; tal vez para hacer suyas, de ese modo, cosas que constaba que eran ajenas. Ahora, sin embargo, creyendo que los ejemplares que envió tu Santidad son más veraces, veo que debo responder al autor mismo, quien se jacta de haber refutado mi único libro con sus cuatro volúmenes y no cesa de esparcir por todas partes los venenos de la fe. He emprendido, pues, esta obra con la ayuda del Salvador de los pequeños y de los grandes; y sé que tú has orado por mí para que pudiera cumplirla, y por aquellos a quienes creemos y deseamos que aprovechen estos trabajos nuestros. Presta atención, pues, a mi respuesta, cuyo principio seguirá a esta carta. Vive en el Señor, acordándote de nosotros, hermano beatísimo.