Paradoxa Stoicorum
Choose a text
id="mobileReaderAuthor" class="mobile-reader-author" href="/authors/cicero-marcus-tullius" aria-label="More works by Cicero, Marcus Tullius">
—
⋯
Original / primary: Spanish Gemini
intro.1
He observado, Bruto, a menudo a Catón, tu tío, cuando pronunciaba su parecer en el senado, tratar temas graves de filosofía ajenos a este uso forense y público, pero aun así lograr, al hablar, que incluso aquellos parecieran verosímiles para el pueblo;
intro.2
lo cual es más importante para él que para ti o para nosotros, porque nosotros usamos más esa filosofía que ha engendrado la abundancia de elocuencia y en la que se dicen cosas que no discrepan mucho de la opinión popular; Catón, en cambio, un estoico perfecto en mi opinión, siente cosas que no son precisamente aprobadas por la masa y pertenece a esa escuela que no sigue ningún adorno de oratoria ni desarrolla el argumento: con pequeñas interrogaciones, como si fueran puntos, logra lo que se ha propuesto.
intro.3
Pero no hay nada tan increíble que no se vuelva verosímil al hablar, nada tan áspero, tan inculto, que no resplandezca con la oratoria y sea como pulido. Pensando que esto es así, actué incluso con más audacia que aquel mismo de quien hablo: pues Catón suele hablar estoicamente sobre la grandeza de ánimo, sobre la continencia, sobre la muerte, sobre todo elogio de la virtud, sobre los dioses inmortales, sobre el amor a la patria, utilizando adornos oratorios; yo, en cambio, para ti, esas mismas cosas que los estoicos apenas aprueban en los gimnasios y en el ocio, las he arrojado bromeando a los lugares comunes.
intro.4
Como estas cosas son admirables y, contra la opinión de todos, son llamadas paradojas por ellos mismos, quise intentar si podían ser llevadas a la luz, es decir, al foro, y ser dichas de tal manera que fueran aprobadas, o si existía una oratoria erudita y otra popular; y por eso escribí estos lugares con más gusto, porque esas paradojas que llaman así me parecen ser máximamente socráticas y, con mucho, las más verdaderas.
intro.5
Recibirás, pues, esta pequeña obra, elaborada en estas noches ya más cortas, puesto que aquel regalo de vigilias mayores apareció bajo tu nombre, y degustarás el género de ejercicios que he acostumbrado usar cuando traslado lo que se dice en las escuelas de manera teórica a este género nuestro de oratoria. Sin embargo, no pido que tomes esta obra como un favor; pues no es tal que pueda ser colocada en la ciudadela, como aquella Minerva de Fidias, pero sí que parezca haber salido del mismo taller.