Against Boeotus I
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Original / primary: Spanish Gemini
1
No es por ninguna afición a pleitear, por los dioses, jueces, por lo que he entablado este juicio contra Beoto, ni ignoraba que a muchos les parecerá extraño que yo entable un juicio si alguien cree que debe tener el mismo nombre que yo; pero era necesario, a partir de lo que iba a suceder, si no corregía esto, que se juzgara ante vosotros.
2
Si este hubiera dicho que era hijo de otro padre y no del mío, parecería razonablemente entrometido preocupándome por cómo quiere llamarse a sí mismo. Pero ahora, habiendo entablado un juicio contra mi padre y habiendo organizado junto a sí mismo un taller de sicofantes, Mnesicles, a quien quizás todos conocéis, y Menecles, aquel que condenó a Ninon, y otros semejantes, litigaba afirmando ser hijo de la hija de Pánfilo y sufrir cosas terribles y ser privado de la patria.
3
Mi padre, pues— se dirá toda la verdad, jueces—, temiendo a la vez entrar en el tribunal, no fuera que alguien, como suele ocurrir por parte de un político, habiéndose sentido ofendido en otro lugar, se le enfrentara allí, y a la vez engañado por la madre de este, quien le juró que, si le prestaba juramento sobre estos asuntos, no juraría, y que, una vez hecho esto, ya no les sucedería nada, y habiendo depositado dinero como garantía, bajo estas condiciones presta el juramento.
4
Ella, tras recibirlo, no solo a este, sino también al otro hermano además de este, juró que eran hijos de mi padre. Y cuando hizo esto, era necesario introducirlos en las fratrías y no quedaba ningún argumento. Los introdujo, los adoptó, para abreviar lo ocurrido, e inscribe en las Apaturias a este como Beoto en las fratrías, y al otro como Pánfilo; yo, en cambio, estaba inscrito como Mantiteo.
5
Habiendo ocurrido la muerte de mi padre antes de que se realizaran las inscripciones ante los demotas, este, al acudir ante los demotas, se inscribió a sí mismo como Mantiteo en lugar de Beoto. Cuánto daño causa al hacer esto, primero a mí y luego también a vosotros, lo explicaré una vez que presente testigos de lo que digo. TESTIGOS.
6
Habéis escuchado de los testigos la manera en que mi padre nos inscribió; que, al no querer este atenerse a ello, entablé el juicio de manera justa y necesaria, lo demostraré ahora. Pues no soy, supongo, un hombre tan estúpido ni insensato como para haber consentido repartir la tercera parte de los bienes paternos, que todos pasaban a ser míos una vez que mi padre los adoptó, y estar satisfecho con ello, y en cambio pelear por un nombre, si el hecho de que nosotros lo cambiáramos no acarreara una gran deshonra y cobardía, y el tener este el mismo nombre que nosotros fuera por muchas razones imposible.
7
En primer lugar, pues, si hay que decir lo público antes que lo privado,¿ qué modo nos impondrá la ciudad si hay que hacer algo? Los miembros de la tribu, por Zeus, lo harán de la misma manera que con los demás. Por tanto, presentarán a Mantiteo, hijo de Mantias, de Torico, si lo designan corego, gimnasiarca, hestiador o cualquier otra cosa.¿ A quién le quedará claro, pues, si presentan a ti o a mí? Tú dirás que a mí, y yo que a ti.
8
Y, además, el arconte o ante quien sea el juicio me llama. No comparecemos, no cumplimos la liturgia.¿ Cuál de los dos estará sujeto a las penas de las leyes?¿ De qué manera los estrategos inscribirán si inscriben en una simmoria, o si designan un trierarca? O si hay alguna expedición,¿ a quién le quedará claro cuál de los dos es el reclutado?
9
Y qué, si otra magistratura designa para cumplir una liturgia, como el arconte, el rey, los atlotetas,¿ qué señal habrá de a quién designan? Añadirán, por Zeus, el nombre del hijo de Plangón si te inscriben a ti, y si a mí, el nombre de mi madre.¿ Y quién ha oído jamás, o bajo qué ley se añadiría esta nota u otra cosa que no sea el padre y el demo? Al ser ambos los mismos, se produce una gran confusión.
10
Vamos, si un juez fuera llamado Mantiteo, hijo de Mantias, de Torico,¿ qué haríamos?¿ Iríamos ambos? Pues,¿ a quién le quedará claro si ha llamado a ti o a mí? Por Zeus, si la ciudad sortea cualquier magistratura, como la de la bulé, tesmótetas, u otras,¿ a quién de nosotros le quedará claro quién ha sido sorteado? Salvo si, como a cualquier otro, se añade una señal en la tablilla de bronce; y ni siquiera eso sabrá la mayoría de quién es. Por tanto, él dirá que es él, y yo que soy yo el que ha sido sorteado.
11
Queda que entremos en el tribunal. Por tanto, la ciudad nos convocará a un tribunal por cada uno de estos casos, y seremos privados de lo común y equitativo, de que el sorteado ejerza el cargo, sino que nos difamaremos mutuamente, y el que venza en el discurso ejercerá el cargo.¿ Y seríamos mejores librándonos de las dificultades existentes, o creando nuevas enemistades y calumnias? Las cuales es inevitable que ocurran cuando disputamos entre nosotros por una magistratura o cualquier otra cosa.
12
Y qué, si acaso— pues debemos examinarlo todo— uno de nosotros, tras convencer al otro, si es sorteado, le cede la magistratura,¿ qué otra cosa es que uno sea sorteado con dos tablillas? Entonces,¿ nos estará permitido hacer sin miedo esto, sobre lo cual la ley dice que la pena es la muerte? Ciertamente; pues no lo haríamos. Yo también lo sé, al menos en lo que a mí respecta; pero ni siquiera es bueno que algunos tengan la acusación de tal pena, pudiendo no tenerla.
13
Bien. Pero esto es en cuanto a que la ciudad sale perjudicada;¿ y yo en privado qué? Observad cuán grandes, y considerad si me parece que digo algo; pues esto es mucho más grave de lo que habéis escuchado. Pues todos veis que él se relacionaba, mientras vivía, con Menecles y los hombres de su entorno, y ahora con otros no mejores que aquel, y que ha emulado tales cosas y quiere parecer terrible; y, por Zeus, quizás lo sea.
14
Si, pues, al pasar el tiempo intenta hacer algo de lo mismo que ellos— y esto son acusaciones, denuncias, comparecencias, detenciones—, y luego en alguno de estos casos— pues las cosas humanas son muchas, y vosotros sabéis hacer moderados a los muy terribles cuando se exceden— es condenado ante el erario,¿ en qué medida este estará más inscrito que yo?
15
Porque, por Zeus, todos sabrán quién fue el condenado. Bien. Pero si, lo que podría suceder, pasa el tiempo y no se paga la deuda,¿ en qué medida los hijos de este estarán más inscritos que los míos, cuando el nombre, el padre, la tribu y todo sea lo mismo?¿ Y qué, si alguien le entabla un juicio de expulsión y dice que no tengo nada que ver con él, y tras hacerlo válido, lo inscribe,¿ en qué medida habría inscrito a este más que a mí?¿ Y qué, si no paga algunas contribuciones?
16
¿ Y qué, si surge alguna otra disputa sobre el nombre o un juicio o una opinión en general desagradable?¿ Quién de la mayoría sabrá quién es este, habiendo dos Mantiteos del mismo padre? Vamos, si evitara un juicio por deserción,¿ y bailara cuando hay que ir a la guerra? Pues incluso ahora, cuando los demás fueron a Taminas, él se quedó aquí celebrando las Coas y, quedándose en las Dionisias, bailaba, como todos los que estaban en la ciudad visteis.
17
Y al marcharse los soldados de Eubea, fue citado por abandono de puesto, y yo, siendo taxiarca de la tribu, me veía obligado a aceptar la citación en nombre de mi padre; y si se hubiera proporcionado salario a los tribunales, claramente lo habría llevado. Y si esto no hubiera sucedido ya con las urnas selladas, os habría presentado testigos.
18
Bien.¿ Y si fuera citado por extranjería? Pues choca con muchos, y la manera en que el padre se vio obligado a adoptarlo no le es desconocida. Vosotros, cuando el padre no lo adoptaba, considerabais que su madre decía la verdad; pero cuando este, habiendo nacido así, es molesto, os parecerá de nuevo que aquel decía la verdad.¿ Y qué, si esperando ser condenado por falso testimonio por lo que recauda para estos que le rodean, dejara que el juicio se celebrara en rebeldía?¿ Acaso consideráis un daño pequeño, atenienses, tener en común toda la vida la reputación y los actos de este?
19
Que, por tanto, no temo en vano ni siquiera lo que os he expuesto, observadlo. Pues este ya ha evitado algunas acusaciones, atenienses, por las cuales, sin ser yo culpable de nada, soy difamado junto con él, y disputaba la magistratura que vosotros me elegisteis, y muchas cosas desagradables nos han sucedido por el nombre, de las cuales, para que lo sepáis, os presentaré testigos de cada una. TESTIGOS.
20
Veis, atenienses, lo que sucede y la molestia que proviene del asunto. Si, pues, no hubiera nada desagradable en esto, ni sucediera que fuera del todo imposible que tengamos el mismo nombre, no sería justo, supongo, que este tuviera la parte de mis bienes según la adopción que el padre se vio obligado a hacer, y que yo fuera privado del nombre que él, queriendo y sin ser forzado por nadie, me puso. Yo no lo creo. Para que sepáis, pues, que el padre no solo hizo la inscripción en las fratrías así, como se ha testificado, sino que también al hacerme la décima me puso este nombre, toma también esta declaración. DECLARACIÓN.
21
Escuchad, atenienses, que yo he tenido este nombre todo el tiempo, y que el padre, cuando se vio obligado, inscribió a este como Beoto en las fratrías. Gustosamente le preguntaría ante vosotros: si el padre no hubiera muerto,¿ qué habrías hecho ante los demotas?¿ No te habrías dejado inscribir como Beoto? Pero es extraño entablar un juicio contra él y, a la vez, impedirlo. Y, sin embargo, si lo hubieras dejado, te habría inscrito ante los demotas, lo mismo que en las fratrías.¿ No es terrible, tierra y dioses, afirmar que aquel es su padre y atreverse a invalidar lo que él hizo en vida?
22
Se atrevía, pues, ante el árbitro a decir algo descaradísimo, que el padre le hizo la décima igual que a mí y le puso este nombre, y presentaba algunos testigos a los que nunca se vio que aquel tratara. Y yo creo que ninguno de vosotros ignora que nadie habría hecho la décima a un niño si no creyera que es justamente suyo, ni, tras haberlo hecho y haberlo querido, como alguien querría a un hijo, se habría atrevido a negarlo después.
23
Pues ni siquiera si el padre tuvo alguna disputa con la madre de estos, los habría odiado, creyendo que eran suyos; pues mucho más suelen reconciliarse un hombre y una mujer por los hijos, cuando tienen desavenencias entre ellos, que odiar a los hijos comunes por las ofensas que se hayan hecho mutuamente. No es, pues, solo a partir de esto que se puede ver que mentirá si dice esto, sino que, antes de afirmar que es pariente nuestro, frecuentaba la tribu Hipotóntide para bailar entre los niños.
24
Y, sin embargo,¿ quién de vosotros cree que la madre enviaría a este a esta tribu, habiendo sufrido cosas terribles, como dice, por parte del padre, y sabiendo que aquel le había hecho la décima y que luego lo negaba? Yo creo que nadie. Pues te era permitido frecuentar la Acamántide de igual manera, y la tribu habría parecido coherente con la imposición del nombre. Que, por tanto, digo la verdad sobre esto, os presentaré testigos de los que frecuentaban con él y de los que lo saben. TESTIGOS.
25
Así, pues, habiendo obtenido de manera tan clara, contra el juramento de su propia madre y la ingenuidad del padre que le prestó el juramento, y habiendo pasado de la tribu Hipotóntide a la Acamántide, este Beoto no está satisfecho, sino que incluso me ha entablado dos o tres juicios por dinero, además de los que ya antes me difamaba. Y, sin embargo, creo que todos vosotros sabéis quién era el padre como hombre de negocios.
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Pero dejaré esto. Pero si el juramento de la madre de estos es justo, demuestra que este es un sicofante en flagrante delito con estos juicios. Pues si era tan derrochador que, habiéndose casado con mi madre, tenía otra mujer, de la cual sois vosotros, y vivía en dos casas,¿ cómo, siendo tal, habría dejado dinero?
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No ignoro, pues, atenienses, que este Beoto no tendrá nada justo que decir, sino que recurrirá a lo que siempre dice, que el padre lo hostigaba persuadido por mí, y pretende él mismo, como si fuera mayor, tener el nombre del abuelo paterno. Ante esto, es mejor que escuchéis unas pocas cosas. Pues yo sé que este, cuando aún no era pariente mío, viéndolo como a cualquier otro, era más joven que yo y por mucho, por lo que se veía, aunque no me aferro a esto— pues es ingenuo—;
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sino que si alguien preguntara a este Beoto, cuando pretendías bailar en la tribu Hipotóntide, sin afirmar aún ser hijo de mi padre,¿ qué nombre podrías atribuirte justamente? Pues si Mantiteo, no dirías por eso que eres mayor que yo. Pues tú, que ni siquiera creías entonces que pertenecías a mi tribu,¿ cómo habrías disputado el nombre de mi abuelo?
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Además, atenienses, nadie de vosotros sabe el tiempo de los años— pues yo digo que el mío es mayor, y este dirá el suyo—, pero todos conocéis el argumento de la justicia.¿ Y cuál es este? Desde que el padre adoptó a estos, desde entonces deben ser considerados. Por tanto, me inscribió a mí como Mantiteo ante los demotas antes de introducir a este en las fratrías. De modo que no solo por el tiempo, sino también por la justicia, yo tendría derecho a este nombre.
30
Bien. Y si alguien te preguntara: dime, Beoto,¿ de dónde te has convertido ahora en miembro de la tribu Acamántide y de los demotas de Torico y en hijo de Mantias, y tienes la parte de lo dejado por aquel? No tendrías nada más que decir, salvo que Mantias me adoptó también en vida.¿ Qué prueba, si alguien te preguntara, o qué testimonio tienes de esto? Me introdujo en las fratrías, dirías.¿ Qué nombre te inscribió, pues, si alguien preguntara, dirías Beoto; pues con este nombre fuiste introducido.
31
Por tanto, es terrible que participes de la ciudad y de lo dejado por aquel gracias a este nombre, y que pretendas dejarlo y cambiarte otro. Vamos, si el padre, levantándose, te exigiera o permanecer con el nombre que él mismo te puso, o afirmar que tienes otro padre,¿ no parecería que exige algo moderado? Por tanto, yo te exijo lo mismo, o que te inscribas con otro padre, o que tengas el nombre que aquel te dio.
32
Por Zeus, pero este nombre te fue puesto por ultraje y hostigamiento. Pero muchas veces, cuando el padre no los adoptaba, estos decían que los parientes de la madre de este no son peores que los del padre de mi padre. Y Beoto es el nombre de un hermano de la madre de este. Cuando el padre se vio obligado a introducirlos, habiendo sido yo introducido antes como Mantiteo, así introduce a este como Beoto, y a su hermano como Pánfilo. Pues demuestra tú qué ateniense puso el mismo nombre a dos de sus hijos; y si lo demuestras, yo consentiré que el padre te puso este nombre por hostigamiento.
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Y, sin embargo, si fueras tal que te obligaras a ser adoptado, pero no te preocuparas de la manera en que agradarás a aquel, no eras como debe ser el pariente respecto a los padres, y al no serlo, no hostigarías justamente, sino que estarías perdido. O sería terrible si las leyes sobre los padres prevalecieran contra los hijos considerados tales por el padre, pero fueran inválidas contra los que se introducen a la fuerza sin ser queridos.
34
Pero, Beoto, el más molesto, sobre todo deja de hacer todo lo que haces, pero si acaso no quieres, al menos convéncete de esto por los dioses: deja de causarte problemas, deja de difamarme, y conténtate con que tienes ciudad, patrimonio y padre. Nadie te expulsa de esto, al menos yo no. Pero si, como dices ser hermano, haces también las obras de un hermano, parecerás pariente, pero si conspiras, litigias, envidias, calumnias, parecerás alguien que, habiendo caído en lo ajeno, lo trata como si no le perteneciera.
35
Pues yo ni siquiera te culpo si el padre no te adoptó siendo realmente suyo. Pues no me correspondía a mí saber quiénes son sus hijos, sino a él demostrar a quién debo considerar hermano. El tiempo, pues, en que no te adoptó, yo tampoco te consideraba pariente, pero desde que te adoptó, yo también te considero.¿ Qué prueba hay de esto? Tienes la parte de los bienes paternos tras la muerte del padre; participas de lo sagrado y lo profano; nadie te aparta de esto.¿ Qué quieres? Pero si dices que sufres cosas terribles y lloras y te lamentas y me acusas, lo que digas, no lo creáis— pues no es justo, no siendo este el tema del discurso ahora—, pero considerad esto, que no es menos para él entablar un juicio llamándose Beoto.
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Entonces,¿ por qué eres contencioso? De ninguna manera; no tengas tal enemistad hacia nosotros; pues ni yo hacia ti, ya que incluso ahora, para que esto tampoco se te escape, hablo más bien por ti, pretendiendo que no tengamos el mismo nombre. Pues si nada más, es necesario que el que escucha pregunte cuál de los dos, si hay dos Mantiteos, hijo de Mantias. Por tanto, si dice el que se vio obligado a adoptar, te dirá a ti.¿ Entonces qué deseas de esto? Léeme, pues, tomando estas dos declaraciones, cómo el padre me puso el nombre de Mantiteo y a este el de Beoto. DECLARACIONES.
37
Queda, creo, demostraros esto, atenienses, que no solo juraréis correctamente si votáis lo que digo, sino también cómo este mismo se condenó a sí mismo a llamarse Beoto, y no que tendría justamente el nombre de Mantiteo. Pues habiendo entablado yo este juicio contra Beoto, hijo de Mantias, de Torico, desde el principio litigaba y prestaba juramento como si fuera Beoto, y al final, cuando ya no le quedaba forma de eludirlo, dejando que se dictara sentencia en rebeldía, considerad por los dioses qué hizo:
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me entabla un juicio de contrademanda llamándose a sí mismo Beoto. Y, sin embargo, desde el principio debía haber dejado que se cumpliera el juicio contra Beoto, si es que el nombre no le pertenecía, y después no aparecer él mismo contrademandando con este nombre. Quien, pues, se condenó a sí mismo a ser justamente Beoto,¿ qué esperará que vosotros, que habéis jurado, votéis? Y que digo la verdad sobre esto, toma la contrademanda y esta acusación. CONTRADEMANDA. ACUSACIÓN.
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Si, pues, este puede mostrar una ley que haga a los hijos dueños de su propio nombre, votaríais correctamente lo que dice ahora. Pero si la ley, que todos conocéis igual que yo, hace a los padres dueños no solo de poner el nombre desde el principio, sino incluso si quieren borrarlo de nuevo y desheredar, y yo he demostrado que el padre, que era dueño según la ley, puso a este Beoto y a mí Mantiteo,¿ cómo podéis votar otra cosa que no sea lo que digo?
40
Pero, sin embargo, habéis jurado juzgar con la opinión más justa sobre aquello de lo que no haya leyes, de modo que si no hubiera ninguna ley establecida sobre esto, aun así habríais votado justamente a mi favor. Pues,¿ quién de vosotros ha puesto el mismo nombre a dos de sus hijos?¿ Y quién, que aún no tiene hijos, lo pondrá?
41
Nadie, supongo. Por tanto, lo que habéis considerado justo en vuestra opinión para vuestros propios hijos, esto es piadoso juzgarlo también sobre nosotros. De modo que tanto según la opinión más justa como según las leyes y los juramentos y la propia admisión de este, yo pido cosas moderadas de vosotros, atenienses, y pretendo cosas justas, mientras que este no solo no pide cosas moderadas, sino ni siquiera cosas que suelan suceder.