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Los filipenses son de una ciudad de Macedonia, ciudad que es colonia, como dice Lc. Aquí se convirtió aquella vendedora de púrpura, una mujer de piedad y atención poco comunes. Aquí creyó el principal de la sinagoga. Aquí estaba Pablo azotado con Silas. Aquí los magistrados les pidieron que se fueran, y les tuvieron miedo, y la predicación tuvo un comienzo ilustre. Y él mismo les da muchos y elevados testimonios, llamándolos su propia corona, y diciendo que habían sufrido mucho. Porque a vosotros, dice, os ha sido concedido por Dios, no sólo creer en él, sino también sufrir por él.( Fel 1, 29). Pero cuando les escribió, sucedió que estaba en cadenas. Por eso dice:“ Para que mis lazos se hicieran manifiestos en Cristo en todo el pretorio”, llamando pretorio al palacio de Nerón. Pero fue atado y soltado de nuevo, y esto se lo mostró a Timoteo diciendo:“ En mi primera defensa nadie tomó mi parte, sino que todos me abandonaron: que no les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me fortaleció”.( 2Tm 4, 16). Habla de las ataduras entonces en las que estaba antes de esa defensa. Pues que Timoteo no estaba presente entonces, es evidente: porque,“ En mi primera defensa,” dice,“ nadie tomó mi parte”; y esto, al escribir, se lo estaba dando a conocer. Entonces, si ya lo hubiera sabido, no le habría escrito así. Pero cuando escribió esta epístola, Timoteo estaba con él. Y lo demuestra con lo que dice:“ Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo”.( Fel 2, 19). Y otra vez:“ A él espero enviarlo tan pronto como vea cómo me va”. Porque fue desatado de sus ataduras y nuevamente atado después de haber estado con ellas. Pero si dice:" Sí, y soy ofrecido por el sacrificio y servicio de vuestra fe", no es como si esto sucediera ahora, sino como si dijera:" y cada vez que esto sucede, me alegro"., levantándolos de su abatimiento en sus ataduras. Pues que no estaba a punto de morir en ese momento es claro por lo que dice:“ Pero espero en el Señor que yo mismo también iré pronto a vosotros”.( Fel 2, 24). Y otra vez:“ Y teniendo esta confianza, sé que permaneceré, sí, y permaneceré con todos vosotros”. Pero los filipenses le habían enviado a Epafrodito para que le llevara dinero y para que supiera las cosas concernientes a él, porque estaban muy dispuestos a amarlo. Para los que enviaron, óigase a sí mismo, diciendo:“ Tengo todas las cosas, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis.” Al mismo tiempo mandaron a saber esto. Porque también enviaron a saber esto, lo muestra en seguida al principio de la epístola, escribiendo de sus propios asuntos, y diciendo:“ Pero quiero que sepáis que las cosas que me han sucedido a mí han redundado más bien en el progreso de el Evangelio."( Fel 1, 12). Y otra vez:“ Espero enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo cuando sepa vuestro estado”. Esto,“ que yo también,” es como si quisiera decir“ como vosotros enviasteis con plena certidumbre para saber las cosas concernientes a mí, así' yo también,' para estar de buen consuelo cuando sepa las cosas concernientes a vosotros.” Desde entonces también ellos habían estado mucho tiempo sin enviar( porque esto lo prueba diciendo:“ Ahora al fin has avivado tu pensamiento para mí”)( Flp 4, 10), y entonces oyeron que estaba preso( Flp 4, 10). 2, 26); porque si oyeron de Epafrodito que estaba enfermo, no siendo él una persona tan notable como Pablo, mucho más oyeron de Pablo, y era razonable que se turbaran; por lo tanto, al comienzo de la epístola les ofrece mucho consuelo acerca de sus ataduras, mostrando que no solo no deben perturbarse, sino incluso regocijarse. Luego les da consejos sobre la unanimidad y la humildad, enseñándoles que esa era su mayor seguridad, y que así podrían vencer fácilmente a sus enemigos. Porque no es estar en prisiones lo que es doloroso para vuestros maestros, sino que sus discípulos no sean de un mismo sentir. Porque el primero lleva aún más adelante al Evangelio, pero el segundo distrae.
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Entonces, después de advertirles que fueran de un mismo sentir, y mostrar que la unanimidad viene de la humildad, y luego apuntar con una flecha a aquellos judíos que estaban en todas partes corrompiendo la doctrina bajo una apariencia de cristianismo, y llamándolos" perros" y" malos trabajadores".( Flp 3, 2), y amonestando que se aparten de ellos, y enseñando a quién conviene atender, y disertando largamente sobre cosas morales, y poniéndolas en orden, y recordándolas, diciendo:“ El Señor está cerca”( Flp 4, 5), hace mención también, con su acostumbrada sabiduría, de lo que había sido enviado, y luego les ofrece abundante consuelo. Pero parece que por escrito les hace un honor especial, y nunca en ningún lugar escribe algo de reproche, lo cual es una prueba de su virtud, ya que no dieron ocasión a su maestro, y él les ha escrito no en el camino de la reprensión, pero en todo el camino de la exhortación. Y como dije también al principio, esta ciudad mostró gran disponibilidad para la fe; por cuanto el mismo carcelero,( y sabéis que es un negocio lleno de toda maldad), en seguida, por un milagro, los dos corrieron a ellos, y fue bautizado con toda su casa. Porque el milagro que sucedió lo vio solo, pero la ganancia la cosechó no solo, sino junto con su esposa y toda su casa. Es más, incluso los magistrados que lo azotaron parecen haberlo hecho más por impulso repentino que por maldad, tanto por enviarlo inmediatamente a dejarlo ir, como por tener miedo después. Y les da testimonio no sólo en la fe, o en los peligros, sino también en el bien hacer, cuando dice:“ Ya al principio del evangelio, me enviasteis una y otra vez para mi necesidad”( Flp 4, 15).- 16), cuando nadie más lo hizo; porque dice,“ ninguna iglesia tuvo comunión conmigo en el asunto de dar y recibir”; y que su interrupción había sido más bien por falta de oportunidad que por elección, diciendo:“ No es que no os preocuparais por mí, sino que os faltó la oportunidad”.( Fel 4, 10). Nosotros también, sabiendo estas cosas, y teniendo tantos patrones, y el amor que les tuvo, porque los amó mucho se manifiesta en su salvación,“ Porque no tengo un hombre de ideas afines, que verdaderamente se interese por su estado”( Fel 2, 20).; y otra vez,“ Porque te tengo en mi corazón, y en mis prisiones,”—
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también nosotros, sabiendo estas cosas, mostrémonos dignos de tales ejemplos, estando dispuestos a padecer por Cristo. Pero ahora la persecución ya no existe. Así que, si no hay otra cosa, imitemos su seriedad en hacer el bien, y no pensemos, si hemos dado una o dos veces, que hemos cumplido todo. Porque debemos hacer esto durante toda nuestra vida. Porque no es una vez que tenemos que agradar a Dios, sino constantemente. El corredor, si después de correr incluso diez series, deja la restante sin hacer, ha perdido todo; y nosotros, si comenzamos con buenas obras, y después desfallecemos, todo lo hemos perdido, todo lo hemos echado a perder. Escucha esa amonestación provechosa que dice:“ No te abandonen la misericordia y la verdad”.( Pr 3, 3). Él dice que no lo hagas una vez, ni la segunda, ni la tercera, ni la décima, ni la centésima, sino continuamente:“ No te desamparen”. Y no dijo: No los desampares, sino:“ No dejes que ellos te desamparen”, mostrando que nosotros tenemos necesidad de ellos, y no ellos de nosotros; y enseñándonos que debemos hacer todo lo posible para mantenerlos con nosotros. Y“ átalos,” dice él,“ alrededor de tu cuello.” Porque así como los hijos de los ricos tienen un adorno de oro alrededor del cuello, y nunca se lo quitan, porque exhibe un símbolo de su alta cuna, así también nosotros debemos ser misericordiosos con nosotros, mostrando que somos hijos de los compasivos. uno,“ que hace salir el sol sobre malos y buenos”( Mt 5, 45).“ Pero los incrédulos”, dices,“ no lo creen”. Digo entonces, en esto creerán, si hacemos estas obras. Si ven que nos compadecemos de todos, y somos inscritos bajo Él como nuestro Maestro, sabrán que es a imitación de Él que actuamos así. Por“ misericordia”, dice,“ y fe verdadera”. Bien dijo“ verdad”. Porque Él quiere que no sea por rapiña o fraude. Porque esto no era“ fe”; esto no era" verdad". Porque el que saquea debe mentir y jurar a sí mismo. No lo hagas tú, dice él, sino ten fe en tu misericordia. Pongámonos este adorno. Hagamos una cadena de oro para nuestra alma, de misericordia quiero decir, mientras estemos aquí. Porque si pasa esta era, no podremos usarla más.¿ Y por qué? Allá no hay pobres, Allá no hay riquezas, Allá no hay necesidad. Mientras seamos niños, no nos despojemos de este adorno. Porque como en el caso de los niños, si se hacen hombres, éstos se quitan y se adelantan a otro adorno; así también es con nosotros. No habrá más limosnas por dinero, sino otras y mucho más nobles.¡ Entonces no nos privemos de esto!¡ Hagamos que nuestra alma parezca hermosa! Grande es la limosna, hermosa y honorable, grande es ese don, pero mayor es la bondad. Si aprendemos a despreciar las riquezas, aprenderemos además otras cosas.¡ Porque he aquí cuántas cosas buenas brotan de aquí! El que da limosna como debe dar, aprende a despreciar la riqueza. El que ha aprendido a despreciar las riquezas ha cortado la raíz de los males. De manera que no hace mayor bien que el que recibe, no sólo en que hay una debida recompensa y una retribución por la limosna, sino también en que su alma se vuelve filosófica y elevada y rica. Al que da limosna se le instruye que no admire las riquezas ni el oro. Y una vez fijada esta lección en su mente, ha dado un gran paso hacia la ascensión al Cielo, y ha eliminado diez mil ocasiones de lucha, contención, envidia y abatimiento. Porque sabéis, vosotros también sabéis, que todas las cosas se hacen por riquezas, e innumerables guerras se hacen por riquezas. Pero el que ha aprendido a despreciarlos, se ha puesto en un puerto tranquilo, ya no teme el daño. Porque esto le ha enseñado la limosna. Ya no desea lo que es de su prójimo; porque¿ cómo ha de hacerlo el que parte de lo suyo y da? Ya no envidia al rico; porque¿ cómo ha de hacerlo el que está dispuesto a empobrecerse? Limpia el ojo de su alma. Y estos son pero aquí. Pero de ahora en adelante no se le dirá qué bendiciones ganará. No se quedará afuera con las vírgenes insensatas, sino que entrará con las prudentes, juntamente con el Esposo, con sus lámparas encendidas. Y aunque hayan soportado penalidades en la virginidad, el que ni siquiera haya probado estas penalidades será mejor que ellas. Tal es el poder de la Misericordia. Trae a sus crías con mucho atrevimiento. Porque ella es conocida por los porteros en el Cielo, que guardan las puertas de la Cámara de la Novia, y no sólo conocida, sino reverenciada; y a los que sabe que la han honrado, los traerá con mucho denuedo, sin que ninguno los contradiga, sino que todos hagan lugar. Porque si ella hizo bajar a Dios a la tierra, y lo persuadió a hacerse hombre, mucho más podrá elevar a un hombre al Cielo; porque grande es su poder. Si, pues, por misericordia y bondad amorosa Dios se hizo hombre, y se persuadió a sí mismo de hacerse siervo, mucho antes traerá a sus siervos a su propia casa. A ella amemos, en ella pongamos nuestro cariño, no un día, ni dos, sino toda la vida, para que ella nos reconozca. Si ella nos reconoce, el Señor también nos reconocerá. Si ella nos repudiara, el Señor también nos repudiará y dirá:“ No os conozco”. Pero que no sea nuestro escuchar esta voz, sino aquella feliz:“ Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.( Mt 25, 34). la cual todos alcancemos, por su gracia y misericordia, en Cristo Jesús nuestro Señor, con quien al Padre y al Espíritu Santo sea la gloria, la fortaleza, el honor, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.