Orationes 26
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Original / primary: Spanish Gemini
321.p1
En el décimo año de mi enfermedad, se me apareció una visión que decía lo siguiente:« Yo, que padecí la misma enfermedad, al llegar el décimo año, por voluntad de Asclepio, me dirigí a los lugares donde la enfermedad comenzó a manifestarse y me curé». Tales fueron las palabras dichas y, al parecer, escritas; por aquel entonces, vivíamos cerca del santuario de Zeus Olímpico. Era invierno, poco después del solsticio, pero el aire era templado. Tras estos oráculos, como era de esperar, sentí una alegría y un impulso extraordinarios por partir. El Esepo y las aguas termales que allí se encuentran distan dos días de camino del lugar donde se halla el santuario. Fue allí donde mi cuerpo flaqueó por primera vez, al enfriarse en la estación invernal, tras haberme bañado profusamente, cuando ya al atardecer me dirigía a mi propiedad y a la casa de campo que tengo cerca, por decirlo así. Sin embargo, para el momento presente y considerando de dónde regresaba, el esfuerzo fue mayor de lo debido, y a esto se sumó, pocos días después, la difícil partida hacia Italia. Esto había ocurrido ya diez años antes; pero entonces, cuando nos preparábamos para el viaje, impulsados por el buen ánimo, con un cielo maravillosamente despejado y el camino propicio. Poimaneno es un lugar de Misia y en él hay un santuario de Asclepio, sagrado y renombrado; allí recorrimos unos ciento sesenta estadios, y casi sesenta de ellos de noche, ya que nos pusimos en camino al avanzar el día, y en este lugar nos encontramos con un barro difícil de atravesar debido a las lluvias anteriores; el trayecto se realizó a la luz de las antorchas. Allí, en efecto, me sentí completamente consagrado y poseído, y muchas cosas para...