Jerome

Reader

Read texts in the original and in translation.
Settings
Not signed in
Find in Jerome
You can also type short locations such as 1, 1.1, 1:2, or 1-3 inside the current work.
Orationes 38
Aristides, Aelius38 477.p1 · spanish-geminiMore by Aristides, Aelius
Choose a text id="mobileReaderAuthor" class="mobile-reader-author" href="/authors/aristides-aelius" aria-label="More works by Aristides, Aelius"> —
⋯
More
Original / primary: Spanish Gemini
477.p1
Nadie, hombres de Tebas, debería asombrarse de que Filipo haga lo que acostumbra; pues ha engañado a muchos más de los que ha sometido con las armas, lo cual es precisamente lo que espera hacer ahora con vosotros. El pueblo de los atenienses, manteniendo el orden habitual y ancestral que le es propio, nos ha enviado aquí para instruiros, si es que lo ignoráis, sobre la situación en la que os encontráis, y si ya lo sabéis, para ofreceros nuestra ayuda y, por Zeus, para demostrarlo con hechos además de con palabras. Es vuestro deber no ser inferiores a la fortuna, ni permitir que se consoliden como definitivas aquellas cosas que la coyuntura ha puesto en vuestra contra, para luego, habiendo dejado pasar lo que podría haber servido de contrapeso, buscarlo cuando ya sea tarde. Filipo, por su parte, ha reconocido, y hace bien, que todas esas cosas numerosas y admirables que los embajadores acaban de exponer, las ha hecho por su propio interés, no por el vuestro; pues de otro modo no habría terminado ahí ni estaría pidiendo lo que ahora pide. Si vosotros tenéis la intención de devolver igualdad por igualdad, no os lo reprocharemos, sino que el criterio de justicia sea el mismo para vosotros que para él; pero si el favor consiste en servir, no creo que yo conozca ni qué clase de beneficio es ese que él os ha hecho, ni qué es lo que tanto habéis reprochado a vosotros mismos como para querer pagar tal castigo voluntariamente. Observad desde este mismo punto la diferencia entre ambas embajadas: Filipo ha enviado a pedir que le ayudéis, mientras que nosotros hemos venido por nuestra propia voluntad para ayudaros, si es que nos aceptáis. Y para que veáis que no hacemos nada nuevo ni fuera de lo habitual, recordad una cosa que es conocida por todos: cuando os separasteis por primera vez de los lacedemonios tras aquella larga amistad y familiaridad, la cual no rompisteis vosotros, sino ellos,

Intertext edge

Open linked passage

Note