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Gregorius IBene 1 · spanish-geminiMore by Gregorius I
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Original / primary: Spanish Gemini
1
Bendición en la vigilia de la Natividad del Señor.
1
Dios todopoderoso, que por la encarnación de su Unigénito disipó las tinieblas del mundo y con su glorioso Nacimiento iluminó esta noche sacratísima, disipe de vosotros las tinieblas de los vicios e ilumine vuestros corazones con la luz de las virtudes. Amén. Y aquel que quiso que el gran gozo de su sacratísima Natividad fuera anunciado por los ángeles a los pastores, derrame sobre vosotros el gratísimo rocío de su Bendición, y, siendo él mismo el pastor, os conduzca a los pastos eternos de los goces eternos. Amén. Y el que por su Encarnación unió las cosas terrenas con las celestiales, os llene con el néctar de la paz interior y de la buena voluntad, y os haga consortes de la milicia celestial. Amén. Lo cual se digne conceder aquel cuyo reino e imperio permanece sin fin por los siglos de los siglos. Amén. La bendición de Dios Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y la paz del Señor esté siempre con vosotros.
2
Bendición en el día de la Natividad del Señor.
2
Que os bendiga Dios todopoderoso y excite vuestra intención hacia las cosas celestiales, él que hizo solemne este día sacratísimo con el Nacimiento de su Hijo. Amén. Y el que hizo que aquel que es pan de los ángeles fuera en el pesebre alimento de los animales fieles de la Iglesia, haga que vosotros, tanto en el siglo presente, degustéis la dulzura de los goces eternos, como en el futuro os conduzca a la saciedad de los premios eternos. Amén. Y el que quiso que su infancia fuera envuelta en viles pañales, os revista a vosotros con los ornamentos de las vestiduras celestiales. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
3
Bendición en la natividad de san Esteban mártir.
3
Dios, que coronó al bienaventurado Esteban protomártir, tanto con la confesión de la fe como con el combate del martirio, rodee vuestras mentes y os conduzca en el siglo presente a la corona de justicia y en el futuro a la corona de gloria. Amén. Por su intercesión, os conceda rebosar siempre en la caridad hacia Dios y hacia el prójimo, la cual él se esforzó por mantener incluso entre los ataques de los que lo apedreaban. Amén. Para que, fortalecidos por su ejemplo y protegidos por su intercesión, merezcáis ser bendecidos por aquel a quien él vio de pie a la derecha de Dios. Amén. Lo cual se digne conceder aquel que con, etc.
4
En la natividad de san Juan evangelista.
4
Dios todopoderoso se digne bendeciros por la intercesión del bienaventurado Juan, apóstol y evangelista, quien quiso revelar a la Iglesia los arcanos de su Verbo a través de él. Amén. Nos conceda que lo que él, inspirado por el don del Espíritu Santo, infundió en vuestros oídos, podáis captarlo con la mente por el don del mismo Espíritu. Amén. Para que, instruidos por su documento sobre la divinidad de nuestro Redentor, y amando lo que transmitió, predicando lo que enseñó y ejecutando lo que mandó, merezcáis llegar a los dones que el mismo Jesucristo, Señor nuestro, prometió. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
5
Bendición en la natividad de los santos Inocentes.
5
Dios todopoderoso, por cuya venerable infancia del Unigénito, la crueldad del funesto Herodes acabó con las multitudes de niños inocentes, os conceda los dones gratísimos de su Bendición. Amén. Y el que les concedió que confesaran a su Hijo único, Señor nuestro, no hablando, sino muriendo, os conceda a vosotros que la fe verdadera, que vuestra lengua profesa, la profesen también vuestras costumbres probas y una vida inculpable. Amén. Y el que los recibió como primicia de su santa Iglesia, os haga llegar, con el fruto de las buenas obras, a los goces de la patria eterna. Amén. Lo cual se digne conceder, como arriba.
6
Bendición en la octava del Señor.
6
Dios todopoderoso, cuyo Unigénito en el día de hoy, para no quebrantar la ley que había venido a cumplir, recibió la circuncisión corporal, purifique vuestras mentes de todos los incentivos de los vicios mediante la circuncisión espiritual, e infunda en vosotros su Bendición. Amén. Y el que dio la ley por medio de Moisés, para dar la Bendición por medio de nuestro Mediador, os despoje de la mortificación de los vicios y os haga perseverar en la novedad de las virtudes. Amén. Para que así viváis en este siglo en la perfección del número seis, y en el siete descanséis entre los coros de los espíritus bienaventurados, de modo que, renovados en el ocho por la resurrección y enriquecidos por la remisión del Jubileo, lleguéis a los goces que han de durar sin fin. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
7
Bendición en la Teofanía.
7
Dios, luz verdadera, que en el día de hoy quiso revelar a los gentiles a su Unigénito guiados por una estrella, se digne enriqueceros con su bendición. Amén. Para que, siguiendo el ejemplo de los magos al ofrecer dones místicos al Señor Jesucristo, despreciado el antiguo enemigo y despreciados los contagios de los vicios, podáis regresar a la patria eterna por el camino de las virtudes. Amén. Y os dé la verdadera inocencia de las mentes aquel que quiso que el Espíritu Santo fuera demostrado sobre su Unigénito mediante una paloma, y que vuestras mentes sean ejercitadas con aquella virtud para entender los Arcanos de la ley divina, con la cual en Caná de Galilea el agua fue convertida en vino. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
8
Bendición en la Purificación de santa María.
8
Dios todopoderoso, que en el día de hoy quiso que su Unigénito fuera presentado en el templo en la carne asumida, os haga ser adornados con buenas obras, apoyados por el don de su Bendición. Amén. Y el que quiso que él se hiciera ministro de la ley para cumplir la ley, instruya vuestras mentes con los documentos espirituales de su ley. Amén. Para que podáis ofrecerle dones de castidad o de caridad en lugar de tórtolas, y reboséis de los dones del Espíritu Santo en lugar de los pichones de paloma. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
9
Bendición en la anunciación de santa María.
9
El Señor Jesucristo, que al final de los siglos procedió de la Virgen, clarifique vuestro corazón con la corona de la virginidad incorrupta. Y el que, anunciando el ángel, entró en el seno de la Virgen, os instruya y os fortalezca con el sacramento de su ministerio. Amén. Y vosotros que hoy celebráis devotísimamente la concepción de la Virgen, lleguéis a la Natividad de nuestro Redentor con almas exultantes y corazón puro. Amén. Lo cual se digne conceder aquel que con, etc.
10
Bendición en Septuagésima.
10
Dios todopoderoso, que por medio de su Apóstol mandó a cada uno de nosotros correr de tal manera que alcancemos, infunda en vuestros corazones al Espíritu Paráclito, para que podáis consumar una carrera felicísima y, trabajando en su viña aunque sea con diversas vocaciones, merezcáis recibir la moneda de la recompensa prometida por él. Amén. Ilustrados por la gracia del mismo Espíritu Santo y vivificados por su clemencia, abandonad de tal modo los pecados, y llorad los pasados, evitad los presentes y guardaos de los futuros, de tal manera que la abstinencia de la sacratísima cuaresma que ha de venir sea iniciada aquí por vosotros dignamente y sea consumada aún más dignamente. Amén. De modo que, pasando competentemente el mismo tiempo cuaresmal, purificadas las mentes de toda mancha de vicios, merezcáis llegar limpios a celebrar solemnemente la fiesta pascual. Amén.
11
Bendición de la sacrosanta Eucaristía.
11
Dios todopoderoso, artífice de toda la fábrica del mundo, que en el principio fundó todas sus obras con la perfección del número seis, se digne concederos por su inefable gracia que en todo tiempo de vuestra vida merezcáis ser protegidos por la continua protección de su Bendición. Amén. Y os conceda realizar aquellas obras a lo largo de los seis días, por las cuales en el séptimo podáis impetrar tanta y tal gracia suya, que podáis deleitaros en sus alabanzas y comulgar sin pecado con la más sincera devoción al sacrosanto cuerpo y sangre del Señor para remedio. Amén. Para que, recreados por el alimento espiritual y protegidos por su deseable custodia, le plazcáis perpetuamente, liberados totalmente de toda obra servil y purificados igualmente de todo crimen. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
12
Bendición en Cuaresma.
12
Que os bendiga la piedad divina y su eterna Majestad, que por medio del legislador Moisés, su siervo, mandó al pueblo judaico que en el año jubilar hubiera remisión de la tierra y también libertad de los siervos. Amén. Os libere del yugo de la servidumbre diabólica y, añadiéndoos el vigor de la salud primitiva, derrame sobre vosotros clementemente el espíritu de servidumbre. Amén. Para que merezcáis salir del cuerpo tales, purificados de todo contagio de crímenes, cuales fuisteis misericordiosamente expiados al ser redimidos por la sangre rosada de Cristo. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
13
Bendición al inicio de la Cuaresma.
13
Que os bendiga Dios todopoderoso, que consagró el número cuarenta en el ayuno de Moisés y de Elías, y también del Mediador nuestro, y os conceda pasar la dispensación de la vida presente de tal manera que, recibido el denario de la remuneración del Padre de familia, lleguéis a la remisión de todos los pecados y a la gloriosa resurrección con todos los santos. Amén. Y os dé las armas invictas de las virtudes espirituales, con las cuales, por ejemplo del Señor, podáis vencer las sagacísimas tentaciones del antiguo enemigo. Amén. Para que, tomando el alimento espiritual no solo en el pan, sino en toda palabra que procede de su boca, mediante la observación de los ayunos y la exhibición de las demás buenas obras, merezcáis percibir la corona de gloria inmarcesible. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
14
Bendición de la segunda semana en Cuaresma.
14
Dios todopoderoso, dedicador y amante del ayuno y de las demás virtudes, os santifique con su bendición. Amén. Encienda en vosotros el afecto de la piadosa devoción y ofrezca a los suplicantes su benigna escucha. Amén. De modo que vuestras mentes, purificadas por ayunos sinceros, rebosen en incrementos de todos los bienes. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
15
Bendición del tercer domingo en Cuaresma.
15
Dios todopoderoso reciba clementemente las víctimas de vuestros ayunos y os haga dignos de su bendición. Amén. Fortalezca vuestras mentes con el bien de la parsimonia contra los vicios, las instruya con las doctrinas de sus preceptos, las llene con el don de la caridad, para que os conceda agradarle en todo. Amén. De modo que, celebrando devotísimamente los días de la presente cuaresma, podáis acceder a las fiestas pascuales con corazones purificados. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
16
Bendición del cuarto domingo en Cuaresma.
16
Dios, que se ha dignado conduciros a la presencia de la mitad de los días cuaresmales, se digne bendeciros con su misericordia. Amén. Acepte vuestra abstinencia pasada y haga la futura tan agradable a sí mismo, que, así como os abstenéis de alimentos ilícitos, os conceda también absteneros de todos los vicios. Amén. Para que, rindiéndole gracias por los frutos de los carismas espirituales pasados y futuros, podáis llegar indemnes a la santa pascua. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
17
Bendición en el quinto domingo en Cuaresma.
17
Encienda en vosotros el Señor la fuerza de su amor y, mediante la observancia de los ayunos, infunda en vosotros el don de su Bendición. Amén. Ofrecedle de tal modo las víctimas de la parsimonia, que le plazcáis con el sacrificio de un corazón contrito y humillado. Amén. De modo que vuestra Oración, elevada por las alas del ayuno y de la limosna, ascienda de tal manera a los oídos de vuestro creador, que os haga herederos de la bienaventuranza eterna y consortes de los ciudadanos celestiales. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
18
Bendición en el Domingo de Ramos.
18
Que os bendiga Dios todopoderoso, a quien os esforcéis por agradar tanto con la maceración de los ayunos como con la observación de los días presentes. Amén. Os conceda que, así como os habéis esforzado por presentaros ante él con ramos de palmas u otras frondas, así podáis aparecer ante él después de la muerte con la palma de la victoria y el fruto de las buenas obras. Amén. Y vosotros que creéis con corazón puro en la pasión de su Hijo Unigénito, y os esforzáis por venerarla con mente devota, lleguéis a las fiestas de su Resurrección y a los premios de vuestra remuneración, apoyados por su protección. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
19
Otra bendición sobre la Pasión.
19
Dios todopoderoso, que por la pasión de su Unigénito os dio ejemplo de humildad, os conceda percibir por la misma humildad el inefable don de su Bendición. Amén. De modo que percibáis los consorcios de su resurrección, cuyos documentos de paciencia veneráis. Amén. Para que percibáis de él el don de la vida sempiterna, por cuya muerte temporal creéis que escapáis a la eterna. Amén.
20
Bendición en la Cena del Señor.
20
Que os bendiga Dios, que por la pasión de su Hijo unigénito quiso que la antigua Pascua se convirtiera en la nueva, y os conceda que, purgado el contagio de la vieja levadura, permanezca en vosotros la nueva masa. Amén. Y vosotros que os habéis reunido con mente devota para celebrar la cena de nuestro Redentor, llevéis con vosotros los banquetes de los manjares eternos. Con la ayuda de su clemencia, sed también limpiados de la suciedad de los pecados, él que quiso lavar los pies de los discípulos para insinuar el ejemplo de humildad. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
21
Bendición en el Sábado santo.
21
Dios, que produciendo nuevos pueblos del seno inmaculado de su Iglesia, la fecunda siempre con nueva prole permaneciendo ella en virginidad, os llene con el don de la fe, la esperanza y la caridad, e infunda los dones de su Bendición en vosotros. Amén. Y el que quiso ilustrar esta noche sacratísima con la Resurrección de nuestro Redentor, haga que vuestras mentes, limpiadas de las tinieblas de los pecados, resplandezcan con la abundancia de las virtudes. Amén. Para que os esforcéis por imitar la inocencia de aquellos que acaban de renacer, e ilustréis los vasos de vuestras mentes con el ejemplo de las luces presentes, para que con las lámparas de las buenas obras podáis entrar al tálamo de este esposo, cuya Resurrección celebráis, como las vírgenes prudentes. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
22
Bendición en el día santo de Pascua.
22
Que os bendiga Dios todopoderoso en la solemnidad pascual de hoy, y se digne, compadecido, defenderos de toda perversidad. Amén. Y el que os repara para la vida eterna en la Resurrección de su Unigénito, os vista con los goces de la inmortalidad en su venida. Amén. Y vosotros que, cumplidos los días de los ayunos o de la pasión del Señor, celebráis los goces de la fiesta pascual, lleguéis con almas exultantes, con su ayuda, a aquellas fiestas que no son anuales, sino continuas. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
23
Bendición en la octava de Pascua.
23
Dios, cuyo Unigénito se dignó aparecer a sus discípulos en el día de hoy estando las puertas cerradas, se digne enriqueceros con el don de su Bendición y abriros las puertas del reino celestial. Amén. Y el que amputó la herida de la duda de sus pechos con el contacto de su cuerpo, conceda que por la fe con la que creéis que él ha resucitado, carezcáis de las manchas de todos los delitos. Amén. Y vosotros que lo creéis y lo veis con Tomás como Dios y Señor, invocándolo con voces, podáis ser protegidos por él de todos los males en este siglo y ser añadidos a los coros de los santos en el futuro. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
24
Bendición sobre la Resurrección.
24
Que os bendiga Dios todopoderoso, que os creó por gratuita misericordia y en la resurrección de su Unigénito os concedió la esperanza de resucitar. Amén. Os resucite de los sepulcros de los vicios, él que lo resucitó a él de entre los muertos. Amén. Para que viváis felizmente sin fin con aquel a quien creéis verazmente que ha resucitado de entre los muertos. Amén. Lo cual se digne conceder.
25
Otra.
25
Dios, que por la Resurrección de su Unigénito os confirió tanto el bien de la Redención como el honor de la adopción, os confiera los premios de su Bendición. Amén. Y, por quien redimiéndoos percibisteis el don de la libertad perpetua, por él, dándoos, seáis hechos consortes de la herencia eterna. Amén. Y a quien resucitasteis creyendo en el bautismo, merezcáis ser añadidos viviendo bien en la región celestial. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
26
Bendición sobre el Ayuno.
26
Dios todopoderoso atienda dignamente vuestra devoción y os conceda los dones de su Bendición. Amén. Os perdone todos los males que habéis cometido y os otorgue el perdón que le pedís. Amén. Y reciba de tal modo los votos de vuestro ayuno y de vuestras oraciones, que aparte de vosotros todas las adversidades que merecéis por la retribución de los pecados, e infunda en vosotros el don del espíritu Paráclito. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
27
Bendición en el día de la Ascensión del Señor.
27
Que os bendiga Dios todopoderoso, cuyo Unigénito en el día de hoy penetró las alturas de los cielos y os abrió el acceso para ascender donde él está. Amén. Conceda propicio que, así como después de su resurrección se mostró manifiesto a los discípulos, así se os muestre apacible viniendo a juicio. Amén. Y vosotros que creéis que él está sentado junto al Padre en su majestad, sintáis que permanece con nosotros hasta el fin del siglo según su promesa. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
28
Bendición en la vigilia de Pentecostés.
28
Que os bendiga Dios todopoderoso, por cuya venida del Espíritu Paráclito preparáis vuestras mentes con la observancia del ayuno y honráis el día presente con solemnes alabanzas. Amén. Tengáis tal inocencia a semejanza de los niños recién nacidos, que podáis ser templo del Espíritu Santo, concediéndolo él mismo. Amén. Y el mismo Espíritu Santo os haga hoy tan dignos de su habitación, que mañana se infunda en vuestras mentes para habitar perpetuamente con vosotros, y, terminada la carrera de la vida presente, os conduzca a los reinos celestiales. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
29
Bendición en Pentecostés.
29
Dios, que en el día de hoy se dignó ilustrar las mentes de los discípulos con la infusión del Espíritu Paráclito, haga que seáis llenos de su Bendición y reboséis de los dones del mismo espíritu. Amén. Aquel fuego, que apareció sobre los discípulos, purifique la suciedad de vuestros pecados e ilumine vuestros corazones con la infusión de su luz. Amén. Y el que se dignó unir la diversidad de las lenguas en la confesión de una sola fe, os haga perseverar en la misma constancia de la fe, y por ella llegar de la esperanza a la visión. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
30.1
Bendición en la natividad de san Juan Bautista.
30.1
Que os bendiga Dios todopoderoso por la intercesión del bienaventurado Juan Bautista, cuyas natalicias celebráis en el día de hoy, y os conceda que sintáis el patrocinio de aquel cuyas solemnidades honráis. Amén.
30.2
Por su intercesión seáis protegidos de todas las adversidades y disfrutéis de todos los bienes, él que conoció la venida del Redentor del mundo antes de nacer, quitó la esterilidad de su madre al nacer, y liberó la lengua de su padre al nacer. Amén. Para que, vestidos con las lanas de las virtudes del mismo Cordero, a quien él señaló con el dedo, por cuya inmolación habéis sido redimidos, podáis imitar su inocencia, de modo que podáis ser añadidos a él en la felicidad de la patria eterna. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
31
Otra.
31
Que os bendiga Dios todopoderoso, que por el bienaventurado Juan, apiadándose finalmente de nosotros, anunció en la tierra la venida de su Hijo unigénito. Amén. El mismo Espíritu Santo, que lo llenó estando encerrado en el seno de su madre y desató la lengua de su padre de su vínculo, haga que seáis llenos de su Bendición para rebosar abundantemente en dones espirituales. Amén. Ascienda la voz del precursor que suplica a los oídos del Padre clementísimo, él que supo confesar al Redentor del mundo antes de nacer, y que bautizó al autor del lavatorio con sus manos sagradas en la fuente, purifique clementemente con su intercesión las manchas de vuestros delitos, y os fecunde con la abundancia de las virtudes. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
32
Bendición en la festividad de la santa Cruz.
32
Que os bendiga Dios todopoderoso, que por la pasión de su Unigénito Jesucristo, Señor nuestro, y el patíbulo de la cruz, redimió al género humano. Amén. Y os conceda que con todos los santos podáis comprender con mente devota cuál es la longitud, la anchura, la sublimidad y la profundidad de la misma cruz. Amén. Para que, negándoos a vosotros mismos y llevando la cruz, podáis seguir a nuestro Redentor en el estadio de la vida presente de tal manera, que merezcáis ser añadidos a él entre los coros de los ángeles después de la muerte. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
33
Bendición en la natividad de los apóstoles Pedro y Pablo.
33
Que os bendiga Dios todopoderoso, que os fundó en la solidez de la fe eclesiástica mediante la salubérrima confesión del bienaventurado Pedro. Amén. Y a quienes instruyó con la santísima predicación del bienaventurado Pablo, los proteja con su gratísima defensa. Amén. Para que Pedro con la llave, Pablo con el sermón, y ambos con su intercesión, se esfuercen por introduciros en aquella patria a la que ellos, uno por la cruz y el otro por la espada, merecieron llegar en el día de hoy. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
34
Bendición en la Asunción de santa María.
34
Dios, que quiso evocar en el día de hoy a los cielos a la bienaventuradísima virgen María, gloriosísima Genitriz de nuestro Señor Jesucristo, y exaltarla sublimemente sobre los coros de los ángeles, se digne enriqueceros con la gracia de su Bendición por su intercesión y méritos de tal manera, que merezcáis transmigrar de los vicios a las virtudes. Amén. Y os conceda en este siglo florecer en la fe, gozar en la esperanza y sobresalir en la caridad, brillar continuamente en la eminencia de la castidad y resplandecer también en la excelencia de la humildad, para que vosotros mismos, adornados por todas partes con buenas obras, podáis agradarle. Amén. Y haga que expiéis todos los pecados y crímenes pasados día y noche con gemidos y llantos, y evitéis los presentes y futuros tan saludablemente, que podáis resplandecer eternamente con ella en los cielos. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
35
Bendición en la fiesta de san Juan del Martirio.
35
Dios, que os concedió frecuentar las solemnidades del bienaventurado Juan Bautista, os otorgue tanto celebrarlas con mentes devotas como percibir los dones de su Bendición. Amén. Y el que por el pregón de su ley fue recluido en las tinieblas de la cárcel, os libere por su intercesión de los incentivos de las obras tenebrosas. Amén. Y el que por la verdad, que es Dios, no dudó en perder la cabeza, haga por su intervención que lleguéis a vuestra cabeza, que es Cristo. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
36
Bendición en la natividad de santa María.
36
Dios, que por el parto de la bienaventurada virgen María se dignó redimir al género humano, se digne enriqueceros con su Bendición. Amén. Y sintáis siempre y en todas partes el patrocinio de aquella de cuyo seno inmaculado merecisteis recibir al autor de la vida. Amén. Y vosotros que os habéis reunido en el día de hoy con mentes devotas para celebrar su natividad, llevéis con vosotros los dones de los goces espirituales y de los premios eternos. Amén. Lo cual se digne conceder, etc., como arriba.
37
Bendición del adviento del Señor.
37
Dios todopoderoso, cuya venida del Unigénito creéis que ha pasado y esperáis que vendrá, os santifique con la ilustración de la misma venida y os enriquezca con su Bendición. Amén. Os defienda de toda adversidad en el estadio de la vida presente y se os muestre apacible en el juicio. Amén. Para que, liberados de todos los contagios de los pecados, esperéis sin miedo el día de aquel tremendo examen, con cuya sangre habéis sido redimidos. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
38
Otra.
38
Dios todopoderoso os mire con rostro complacido e infunda en vosotros el don de su Bendición. Amén. Y el que hizo solemnes estos días con la Encarnación de su Unigénito, os haga indemnes de todas las adversidades de la vida presente y futura. Amén. Para que vosotros, que os alegráis con mente devota por el Adviento de nuestro Redentor según la carne, seáis enriquecidos en el segundo, cuando venga en su Majestad, con los premios de la vida eterna. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
39
Otra.
39
Que os bendiga la inefable gracia y la piedad del Dios vivo, y os conceda por el admirable y saludable Adviento de su Hijo que no permanezcáis cautivos bajo la dominación del pecado, lo cual no sea. Amén. Se digne liberaros tan poderosamente de toda miseria y confirmaros tan clementemente y perseverantemente en su misericordia, que haga que le sirváis en el siglo presente de tal manera que merezcáis llegar a él gozando en el futuro. Amén. Y el que quiso que el mismo Unigénito suyo se encarnara por vosotros en el primer Adviento, haga que en el segundo seáis separados del consorcio de los injustos y agregados al comercio de los justos para permanecer con él perpetuamente. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
40
Otra.
40
Que os bendiga Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Salvador y Redentor del mundo, y al bendeciros os justifique y santifique con la ilustración del primer Adviento del mismo Unigénito suyo, para que en el segundo no aparezcáis inmundos ante él. Amén. Os funde su gracia tan firmemente en la verdadera humildad, y os solidifique tan establemente en la caridad sincera, que os desagraden de tal modo las cosas que son del mundo y os agraden continuamente las que son de Dios, que cohabitéis igualmente con los santos en la bienaventuranza celestial. Amén. Y el que por la salud de los siervos quiso que el mismo Hijo suyo se humillara tanto, que se dignó unirse dentro del seno materno acoplando nuestra naturaleza en la unidad de la persona, haga que seáis ilustrados dentro de vosotros en este primer Adviento con el esplendor de su visitación y habitación, de modo que en el segundo merezcáis gloriaros perpetuamente con él. Amén. Lo cual se digne conceder, él que con el Padre, etc.
41
Bendición en la natividad de un apóstol.
41
Dios, que os permitió consistir en los fundamentos apostólicos, se digne bendeciros por los méritos intercesores de su bienaventurado apóstol N. Amén. Os defienda de todas las adversidades con los presidios apostólicos, él que quiso que fuerais adornados y fortalecidos con sus ejemplos y documentos. Amén. Para que por su intercesión lleguéis a la herencia de la patria eterna, por cuya doctrina tenéis la integridad de la fe. Amén. Lo cual se digne conceder, él que con el Padre, etc.
42
Bendición en la natividad de un mártir.
42
Que el Señor os bendiga por la intercesión de su bienaventurado mártir N. y os defienda de todo mal. Amén. Extienda sobre vosotros la diestra de su propiciación, él que lo recibió a él por los suplicios de la pasión. Amén. Para que merezcáis tener en el cielo el consorcio de aquel cuyo triunfo celebráis con mentes devotas en la tierra. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
43
Bendición en la natividad de varios mártires.
43
Que el Señor os bendiga con los sufragios de sus bienaventurados mártires NN. y os libere de todas las adversidades. Amén. Os encomiende su gloriosa intercesión, cuya muerte es preciosa a su vista. Amén. Para que, así como ellos han obtenido la herencia del reino celestial por diversos géneros de tormentos, así merezcáis vosotros su consorcio mediante la exhibición de buenas obras. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
44
En la fiesta de un confesor.
44
Dios todopoderoso os dé la abundancia de la Bendición, él que se asoció al bienaventurado N. por la virtud de la confesión. Amén. Y el que lo hizo resplandecer con milagros, os adorne con incrementos de buenas obras. Amén. Para que, instruidos por sus ejemplos y protegidos por su intercesión, cuyo día de deposición celebráis, podáis ser añadidos a él en la región celestial. Amén. Lo cual se digne conceder, cuyo, etc.
45
Bendición en la natividad de varios confesores.
45
Que el Señor haga que seáis bendecidos por los méritos de sus santos confesores NN. y protegidos contra todas las adversidades por su intercesión. Amén. Os haga felices con el sufragio de aquellos cuyo día de festividad celebráis gozosos. Amén. Para que, imitando sus ejemplos, podáis llegar a las promesas celestiales. Amén. Lo cual se digne conceder, cuyo reino, etc.
46
Bendición en la natividad de una virgen.
46
Que el Señor os bendiga, él que concedió a la bienaventurada virgen N. tanto el decoro de la virginidad como la gloria de la pasión. Amén. Y por cuya ayuda ella mereció vencer tanto la fragilidad del sexo como la rabia de los perseguidores, podáis vosotros superar tanto los halagos de vuestros cuerpos como las maquinaciones del antiguo enemigo. Amén. Para que, así como ella se esforzó por entrar en el combate viril con sexo frágil, y después del combate triunfar sobre los enemigos, así vosotros, viviendo en esta mortalidad, podáis vencer al antiguo enemigo y llegar a los reinos celestiales. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
47
En la natividad de varias vírgenes.
47
El Señor todopoderoso se digne bendeciros por la intercesión de sus santas vírgenes, él que quiso triunfar sobre el antiguo enemigo no solo por hombres, sino también por mujeres. Amén. Y el que quiso conferirles el don del fruto del ciento por uno con el decoro de la virginidad y el combate del martirio, se digne purgaros de la suciedad de los vicios y adornaros con las lámparas de las virtudes. Amén. Para que las lámparas de vuestros pechos puedan ser llenadas de tal modo con el aceite de las virtudes, que podáis entrar con ellas al tálamo del esposo celestial. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
48
Bendición en el aniversario de la dedicación de la iglesia.
48
Dios todopoderoso, que quiso que este santo templo fuera dedicado a su gloriosísimo nombre en honor del bienaventurado N. apóstol suyo, haga que vosotros, por sus oraciones y méritos, seáis justificados por su Bendición y santificados por la ilustración de su visitación y habitación. Amén. Para que vosotros, que fuisteis alguna vez como los demás, domicilios del antiguo enemigo y cautivos bajo su dominación, merezcáis ser hechos cada uno templos gratísimos del Dios vivo, hechos hijos adoptivos de siervos por su gracia. Amén. Y os conceda que vosotros, que celebráis la festividad anual de la dedicación de este tabernáculo suyo, lleguéis alegremente a la continua solemnidad del templo celestial para celebrarla perpetuamente con los santos ángeles. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
49
En el aniversario de la consagración del obispo.
49
Dios todopoderoso, que se dignó deputarme, aunque indigno, por la inmensa afluencia de su piedad, dentro del número de los obispos, para ministrar a su altar inmolando Hostias de alabanza, y destinarme tanto a los sacramentos de la mesa celestial como a los alimentos de la vida perenne para su pueblo, se digne enriquecerme con la abundancia de la Bendición, y vivificar misericordiosamente vuestros corazones santificándolos con la gracia del Espíritu Santo. Amén. Se digne también expiaros clementemente de toda iniquidad y confirmaros poderosamente en la excelencia de su piedad. Amén. Conceda también que transmigréis diariamente de los males a los bienes y de los bienes a los mejores progresando, y después del término de esta vida transmigréis felizmente a los goces de los premios eternos. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
50
Bendición en los días cotidianos.
50
Que el Señor os bendiga y os guarde. Amén. Ilumine su rostro sobre vosotros y tenga misericordia de vosotros. Amén. Vuelva su rostro hacia vosotros y os dé la paz. Amén. Lo cual se digne conceder, etc.
51
Otra.
51
Dios todopoderoso os bendiga con su clemencia e infunda en vosotros el sentido de la sabiduría saludable. Amén. Os nutra con los documentos de la fe católica y os haga perseverantes en las santas obras. Amén. Convierta vuestros pasos del error y os muestre el camino de la paz y de la caridad. Amén. Lo cual se digne conceder, cuyo, etc.
52
Otra.
52
Incline el Señor su oído a las oraciones de vuestra humildad y os dé la gracia de su bendición y el premio de la salud sempiterna. Amén. Tengáis siempre y en todas partes al Señor propicio y exultéis en sus alabanzas. Amén. Desate los vínculos de todos vuestros pecados y os haga llegar a la gloria sempiterna. Amén. Lo cual se digne conceder, cuyo, etc.
53
Otra.
53
Multiplique el Señor en vosotros la abundancia de su Bendición y os confirme en la esperanza del reino celestial. Amén. Corrija vuestros actos, enmiende vuestra vida, componga vuestras costumbres y os conduzca a la herencia del paraíso celestial. Amén. Y podáis ser llenos de tal intención, con la cual le plazcáis perpetuamente. Amén. Lo cual se digne conceder, él que con, etc.
54
Otra.
54
Que el Señor atienda con benevolencia vuestra devoción y os conceda los dones de su bendición. Amén. Y que os fortalezca con tal auxilio en el presente siglo, que os haga habitantes del paraíso en el futuro. Amén. Y que así, santificando, bendiga vuestros corazones, y bendiciendo, los santifique, de modo que se complazca en habitar continuamente con vosotros, o mejor dicho, en vosotros. Amén. Lo cual se digne conceder Él mismo, etc.
55
Otra.
55
Que Dios todopoderoso os dé la gracia de su bendición y os llene con el espíritu de verdad y de paz. Amén. De tal modo que corráis por el camino de la salvación con mente devota, que evitéis saludablemente los lazos de los delitos que acechan. Amén. Y que seáis hechos devotos en su súplica y sinceros en la mutua caridad, para que podáis llegar seguros al reino celestial. Amén. Lo cual se digne conceder Él mismo, cuyo imperio, etc.
56
Otra.
56
Que Dios todopoderoso, que es consciente de vuestra debilidad, os conceda el don de su bendición. Amén. Y que quien os otorgó el afecto de suplicar, os otorgue el auxilio del consuelo. Amén. Para que recibáis de Él el subsidio tanto de la vida presente como de la futura, por cuya bondad creéis haber sido creados. Amén. Lo cual se digne conceder Él mismo, etc.
57
Otra.
57
Que Dios todopoderoso os rodee con protección celestial y os enriquezca con el don de su bendición. Amén. Y os conceda que, quienes os apoyáis solo en la esperanza de la gracia celestial, seáis también fortalecidos por la protección celestial. Amén. De tal modo que recibáis los consuelos de la vida mortal en el presente siglo y podáis alcanzar los gozos sempiternos. Amén. Lo cual se digne conceder Él mismo, etc.
58
Asimismo otra.
58
Que Dios todopoderoso os rodee perpetuamente con el auxilio de su diestra y os llene con el don de sus bendiciones. Amén. Que os defienda de toda perversidad y os conceda exuberar en dones celestiales. Amén. Para que, purificados en cuerpo y mente, le exhibáis tal servicio por el cual podáis alcanzar su propiciación. Amén. Lo cual se digne conceder Él mismo, etc.
59
Asimismo otra bendición.
59
Que Dios todopoderoso purifique los arcanos de vuestros corazones y os otorgue los incrementos de su bendición. Amén. Que seáis despojados de todos los peligros de la vida presente y seáis revestidos con los ornamentos de las virtudes espirituales. Amén. Para que, apoyados por su ayuda, le sirváis de tal modo en la tierra que podáis ser unidos a Él en los cielos. Amén.
60
Asimismo otra.
60
Que Dios todopoderoso excluya de vosotros todas las adversidades y, propiciado, infunda sobre vosotros los dones de su bendición. Amén. Que haga vuestros corazones atentos a las sagradas doctrinas, para que puedan ser llenados de beneficios sempiternos. Amén. De tal modo que, entendiendo lo que debe ejecutarse y ejecutando lo entendido, seáis hallados indemnes entre las adversidades del mundo y seáis hechos coherederos de los espíritus bienaventurados. Amén. Lo cual se digne conceder Él mismo. Amén.
61
Asimismo otra.
61
Que Dios todopoderoso disponga vuestros días en su paz y os conceda los dones de su bendición. Amén. Que os libere de todas las perturbaciones y consolide vuestras mentes en la tranquilidad de su paz. Amén. De tal modo que, adornados con las gemas de la esperanza, la fe y la caridad, paséis la vida presente ilesos y lleguéis seguros a la eterna. Amén. Lo cual se digne conceder Él mismo, cuyo reino e imperio permanece sin fin por los siglos de los siglos. Amén.

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