Liber responsalis
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Original / primary: Spanish Gemini
1
733 En la vigilia del primer domingo de Adviento del Señor. A Vísperas.
1
Antíf. He aquí que el nombre del Señor viene de lejos, y su claridad llena la redondez de la tierra.
2
Al Invitatorio.
2
Antíf. He aquí que viene el Rey, salgamos al encuentro de nuestro Salvador. Asimismo Antíf. Al Señor que ha de venir, venid, adoremos. Ant. El ángel del Señor anunció a María, y concibió por obra del Espíritu Santo, aleluya. Ant. Jerusalén, mira hacia Oriente, y mira, aleluya.
3
Martes.
3
Antíf. Antes de que convivieran, se encontró que María estaba encinta por obra del Espíritu Santo, alel. Ant. Buscad al Señor mientras puede ser hallado, invocadle mientras está cerca, aleluya.
4
Miércoles.
4
Antíf. De Sion salió la ley, y la Palabra del Señor de Jerusalén. Ant. Vendrá uno más fuerte que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias.
5
Jueves.
5
Antíf. Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. Ant. Esperaré al Señor mi Salvador, y le aguardaré, mientras está cerca, aleluya.
6
Viernes.
6
Antíf. He aquí que vendrá Dios, y el hombre de la casa de David a sentarse en el trono, alel. Ant. De Egipto llamé a mi hijo; vendrá para salvar a su pueblo.
7
Sábado.
7
Antíf. Sion, no temas, he aquí que tu Dios vendrá, 734 aleluya. Ant. He aquí que el Hijo del hombre vendrá sobre las nubes del cielo, aleluya. Ant. Todo valle será rellenado, y todo monte y colina será humillado, y toda carne verá la Salvación de Dios. Ant. Ven, Señor, a visitarnos en paz, para que nos alegremos ante ti con corazón perfecto. Ant. Levanta, Jerusalén, los ojos, y mira el poder del Rey. He aquí que el Salvador viene a liberarte de la atadura. Ant. Alégrate y regocíjate, Jerusalén, porque tu Rey viene a ti, de quien los profetas predijeron, los ángeles adoraron, a quien los querubines y serafines proclaman Santo, Santo, Santo.
8
Responsorios en el segundo domingo.
8
Resp. Jerusalén, pronto vendrá tu salvación; ¿por qué te consumes en el dolor? ¿Acaso no hay consejero para ti, porque el dolor te renovará? Te salvaré, y te liberaré, no temas. Vers. Israel, si me escucharas, no habrá en ti dios nuevo, ni adorarás a dios ajeno; pues yo soy el Señor. Te salvaré, etc. Resp. He aquí que el Señor vendrá, y todos sus santos con él; y habrá en aquel día una gran luz. Y saldrán de Jerusalén, como agua limpia; y el Señor reinará eternamente sobre todas las naciones. Vers. Desde el nacimiento del sol y el ocaso, desde el aquilón y el mar. Y reinará. Resp. El Señor nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas, porque de Sion salió la ley, y la Palabra del Señor de Jerusalén. Vers. Desde Sion la belleza de su hermosura; nuestro Dios vendrá manifiestamente. Porque de Sion. Resp. Jerusalén, levántate y ponte en lo alto; y mira la alegría que vendrá a ti de parte de tu Dios. Vers. Levanta en derredor tus ojos, y mira y contempla. Vers. Ciudad de Jerusalén, no llores, porque el Señor se ha dolido por ti, y quitará de ti toda tribulación. Vers. He aquí el dominador Señor. Y quitará. Resp. He aquí que el Señor vendrá, nuestro protector, el Santo de Israel, teniendo la corona del reino en su cabeza. Vers. He aquí el dominador Señor. La corona. Resp. Como la madre consuela a sus hijos, así os consolaré, dice el Señor; y de la ciudad de Jerusalén 735 que elegí, vendrá a vosotros auxilio; y veréis y se alegrará vuestro corazón. Vers. Dios vendrá del Líbano, y el santo. Resp. Jerusalén, plantarás la viña en tus montes y te exaltarás, porque vendrá el día del Señor. Levántate, Sion, conviértete a tu Dios, alégrate y regocíjate, Jacob, porque de en medio de las naciones vendrá tu Salvador. Vers. Dios vendrá del Líbano, y el santo del monte umbrío y espeso. Alégrate. Resp. Saldrá el Señor de Samaria, por la puerta que mira a Oriente, y vendrá a Belén caminando sobre las aguas de la redención de Judá. Entonces todo hombre será salvo, porque he aquí que vendrá. Vers. Dios vendrá del Líbano. Entonces. Resp. Nuestro Rey que viene, Cristo, a quien Juan predicó que era el Cordero que había de venir. Vers. He aquí el Cordero de Dios, he aquí el que quita los pecados del mundo. A quien Juan.
9
En los Laudes matutinos.
9
Antíf. He aquí que el Señor vendrá sobre las nubes del cielo con gran poder, all. Ant. Sion, ciudad de nuestra fortaleza, el Salvador será puesto en ella como muro y antemuro. Abrid las puertas porque Dios está con nosotros, allel. Ant. He aquí que aparecerá el Señor, y no mentirá. Si se demora, espérale, porque vendrá y no tardará, all. Ant. Los montes y las colinas cantarán alabanza ante Dios, y todos los árboles de los bosques aplaudirán con las manos, porque vendrá el Señor, dominador en el reino eterno, aleluya, aleluya.
10
En el Evangelio.
10
Antíf. Sobre el trono de David, y sobre su reino se sentará eternamente, allel. Antíf. Bienaventurada eres, María, que has creído; se cumplirán en ti las cosas que te han sido dichas por el Señor, aleluya.
11
Lunes.
11
Antíf. Del cielo vendrá el dominador Señor, y en su mano honor e imperio. Ant. He aquí que viene el Rey, el Señor de la tierra, y él quitará el yugo de nuestra cautividad. Ant. Yo os bauticé con agua; él os bautizará con el Espíritu Santo, aleluya.
12
Martes.
12
Antíf. Sobre ti, Jerusalén, nacerá el Señor; y su gloria será vista en ti. Ant. Voz del que clama en el desierto, preparad el camino del Señor, haced rectas las sendas de nuestro Dios.
13
Miércoles.
13
Antíf. He aquí que envío a mi ángel, que preparó tu camino ante tu faz. Ant. Sion, serás renovada y verás a tu justo, que ha de venir a ti. Ant. Nuestro Rey vendrá, Cristo, a quien Juan predicó que era el Cordero que había de ser.
14
Jueves.
14
Antíf. Tú eres el que ha de venir, Señor, a quien hemos esperado, para que salves a tu pueblo. Ant. El que viene después de mí ha sido hecho antes de mí, de quien no soy digno de desatar las sandalias. Ant. Cerca está mi salvación, para que venga; y mi justicia, para que sea revelada, dice el Señor.
15
Viernes.
15
Antíf. Decid, pusilánimes, confortaos, he aquí que nuestro Señor Dios vendrá. Ant. Cantad al Señor un cántico nuevo, su alabanza desde los extremos de la tierra.
16
736 Sábado.
16
Antíf. Levantó el Señor una señal en las naciones, y congregó a los dispersos de Israel. Ant. Antes de mí no fue formado Dios, y después de mí no lo habrá, porque ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará.
17
Responsorios en el tercer domingo de Adviento.
17
Resp. He aquí que aparecerá el Señor sobre una nube blanca, y con él millares de santos. Y teniendo en su vestidura, y en su muslo escrito: Rey de Reyes y Señor de señores. Vers. He aquí que el dominador Señor vendrá con virtud. Y teniendo. Resp. Belén, ciudad del Dios altísimo, de ti saldrá el dominador de Israel, y su salida, como desde el principio de los días de la eternidad. Y será magnificado en medio de toda la tierra. Y habrá paz en nuestra tierra cuando venga. Vers. Dios vendrá del Líbano. Y su salida. Resp. El que ha de venir vendrá y no tardará. Ya no habrá temor en nuestras fronteras, porque él es nuestro Salvador. Vers. Desde Sion la belleza de su hermosura, nuestro Dios vendrá manifiestamente. Porque él es. Resp. Recibe la Palabra, virgen María, que te ha sido transmitida por el Señor a través del ángel. Concebirás por el oído al Señor a la vez que hombre, para que seas llamada bendita entre todas las mujeres. Vers. Ave, María, llena de gracia; el Señor es contigo. Para que seas llamada bendita. Resp. Egipto, no llores, porque tu dominador vendrá a ti; ante cuya presencia se moverán los abismos; para liberar a tu pueblo de la mano del poderoso. Vers. He aquí el Señor. Resp. Cerca está que venga su tiempo, y sus días no se alargarán; el Señor se compadecerá de Jacob, e Israel será salvo. Vers. El que ha de venir vendrá y no tardará. Ya no habrá temor en nuestras fronteras. Resp. Descendió el Señor como lluvia sobre el vellón; nacerá en sus días justicia y abundancia de paz. Vers. Desde el nacimiento del sol y el ocaso. Nacerá. Resp. Ven, Señor, y no tardes; relaja las culpas de tu pueblo, y revoca a los dispersos a su tierra. Vers. Desde el nacimiento del sol. Y revoca. Vers. He aquí el Señor. Resp. He aquí la raíz de Jesé, asciende para la salvación de los pueblos; a él suplicarán las naciones, y su nombre será glorioso. Vers. Dios vendrá del Líbano. Y será. Resp. El Señor os enseñará sus caminos, y caminasteis en sus sendas, porque de Sion salió la ley, y la Palabra del Señor de Jerusalén. Vers. Desde Sion la belleza. Y la Palabra.
18
En los Laudes matutinos.
18
Antíf. Vendrá el Señor, y no tardará. E iluminará lo oculto de las tinieblas, y se manifestará a todas las naciones, aleluya. Ant. Jerusalén, alégrate con gran alegría, porque vendrá a ti el Salvador, aleluya. Ant. Daré en Sion la salvación, y en Jerusalén mi gloria, aleluya. Ant. Los montes y las colinas serán humillados, y lo torcido será enderezado, y lo áspero en caminos llanos. Ven, Señor, y no tardes, aleluya. Ant. Vivamos justa y piadosamente, esperando la bienaventurada esperanza y el advenimiento del Señor. En el Evangelio. Antíf. Juan, pues, cuando hubo oído en las cadenas las obras de Cristo, enviando a dos de sus discípulos, le dijo: ¿Tú eres el que ha de venir, o esperamos a otro? Ant. Id, decid a Juan: Los ciegos ven, los sordos oyen, los cojos son curados, los leprosos son limpiados. Ant. ¿Tú eres el que ha de venir, o esperamos a otro? Decid a Juan 737 las cosas que habéis visto: Los ciegos vuelven a la luz, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados, aleluya.
19
Lunes.
19
Antíf. Dice el Señor, haced penitencia; pues se ha acercado el reino de los cielos, aleluya. Ant. Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque el Señor miró a su humilde esclava.
20
Miércoles.
20
Antíf. Levántate, levántate, vístete de fortaleza, brazo del Señor. Ant. Elévate, elévate, levántate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.
21
Jueves.
21
Antíf. Todo valle será rellenado, y todo monte y colina será humillado, y toda carne verá la Salvación de Dios. Ant. Pondré en Sion la salvación, y en Jerusalén mi gloria, aleluya. Ant. Pondrán al Señor gloria, y anunciarán su alabanza en las islas, porque he aquí que vendrá y no tardará. Ant. Consolad, consolad, pueblo mío, dice vuestro Dios. Ant. Alegraos con Jerusalén, y exultad en ella, todos los que la amáis eternamente. Ant. El Señor nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas.
22
Viernes.
22
Antíf. El día del Señor vendrá como ladrón en la noche, y vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá. Ant. ¿Cómo sucederá esto, ángel de Dios, puesto que no he conocido varón al concebir?
23
Sábado.
23
Antíf. Oyes, María virgen, el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Ant. Este es el testimonio que dio Juan: El que viene después de mí ha sido hecho antes de mí. Ant. Se multiplicará su imperio, y de la paz no habrá fin. Ant. Le dará el Señor el trono de David su Padre, y reinará eternamente. Ant. He aquí que la virgen concebirá y parirá un hijo; y será llamado su nombre Emmanuel. Ant. Alegraos en el Señor siempre, de nuevo digo, alegraos, pues el Señor está cerca. Ant. Venid, ascendamos al monte del Señor, porque de Sion salió la ley, y la palabra del Señor de Jerusalén.
24
Responsorios en el cuarto domingo.
24
Resp. Tocad la trompeta en Sion; llamad a las naciones, anunciad a los pueblos, y decid: He aquí que Dios nuestro Salvador vendrá. Vers. Desde el nacimiento del sol y el ocaso. Salvador. Resp. El decimoctavo día del décimo mes ayunaréis, dice el Señor, y enviaré a vosotros un Salvador y defensor por vosotros, que os preceda, y os introduzca en la tierra que juré a vuestros padres. Vers. Yo soy el Señor vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto. Resp. No será quitado el cetro de Judá, y el caudillo de su muslo, hasta que venga el que ha de ser enviado, y él será la esperanza de las naciones. Vers. Más hermosos son sus ojos que el vino, y sus dientes más blancos que la leche. Y él mismo. Resp. A mí me conviene disminuir, a él en cambio crecer. El que viene después de mí ha sido hecho antes de mí, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado. Vers. Este es el testimonio que dio Juan. El que. Resp. He aquí que ya vino la plenitud de los tiempos, en la cual envió Dios a su Hijo nacido en la tierra de una Virgen, hecho bajo la ley, para redimir a los que estaban bajo la ley. 738 Vers. Cerca está que venga su tiempo, y sus días no se alargarán. Para redimir a los que. Resp. Virgen de Israel, vuelve a tus ciudades. ¿Hasta cuándo te volverás dolorida? Engendrarás al Señor Salvador, nueva ofrenda en la tierra. Caminarán los hombres en la Salvación. Vers. Desde el nacimiento del sol. Caminarán. Resp. Juré, dice el Señor, que no me irritaré más sobre la tierra. Los montes y las colinas reciban mi justicia. He aquí que el firmamento de paz estará en Jerusalén. Vers. Desde el nacimiento del sol. Reciban. Resp. No nos apartamos de ti, nos vivificarás, Señor, e invocaremos tu nombre. Muestra tu rostro, y seremos salvos. Vers. Señor Dios de las virtudes, conviértenos. Muestra. Resp. Mirad cuán grande es este que entra para salvar a las naciones; él es el sol de justicia, cuya generación no tiene fin. Vers. He aquí que dominará desde el mar hasta el mar. Cuya generación.
25
En los Laudes matutinos.
25
Antíf. Tocad la trompeta en Sion, porque cerca está el día del Señor. He aquí que vendrá a salvarnos, aleluya, aleluya. Ant. He aquí que vendrá el deseado de todas las naciones, y se llenará de gloria la casa del Señor, aleluya. Antíf. Lo torcido será enderezado y lo áspero en caminos llanos. Ven, Señor, y no tardes, aleluya. Ant. El Señor vendrá, salid a su encuentro, diciendo: Gran principio y de su reino no habrá fin; Dios fuerte, dominador, príncipe de la paz, aleluya, aleluya. Ant. Tu palabra omnipotente, Señor, vino desde los tronos reales, aleluya. Ant. Exulta mucho, hija de Sion, porque he aquí que tu Rey viene a ti justo y Salvador, aleluya. Ant. He aquí que concibiendo en el vientre y parirás un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo.
26
En el Evangelio.
26
Antíf. He aquí nuestro Dios, le esperamos, y nos salvará, aleluya. Ant. Ave María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres, aleluya. Ant. Desde que se hizo la voz de tu salutación en mis oídos, exultó con alegría el niño en mi vientre, aleluya. Ant. Estad preparados, semejantes a hombres que esperan al Señor, cuando vuelva de las bodas.
27
Responsorios durante la misma semana.
27
Resp. Clama con fortaleza, tú que anuncias la paz; di a las ciudades de Judá y a los habitantes de Sion: he aquí nuestro Dios a quien esperábamos vendrá. Vers. He aquí el dominador Señor. A quien. Resp. Nacerá una estrella de Jacob, y surgirá un hombre de Israel; y quebrantará a todos los caudillos de los extranjeros. Y toda la tierra será su posesión. Vers. Desde el nacimiento del sol. Resp. Saldrá el Señor, y combatirá contra las naciones; y sus pies se posarán sobre los montes de los Olivos hacia Oriente. Vers. Desde Sion la belleza de su hermosura. Y se posarán. Resp. El precursor entra por nosotros, el Cordero sin mancha según el orden de Melquisedec, Pontífice ha sido hecho eternamente, y por los siglos de los siglos. Vers. He aquí el dominador Señor. Pontífice. Resp. Verán las naciones tu justicia, y todos los reyes tu gloria. Y será llamado para ti un nombre nuevo, que la boca del Señor nombró. Vers. He aquí el dominador Señor. Que la boca. Resp. Envía al Cordero, Señor, dominador de la tierra, desde la roca del desierto, al monte de la hija de Sion. Vers. Desde Sion la belleza. Desde la roca. Resp. Germinaron los campos del erial, germen del olor de Israel; porque he aquí que nuestro Dios vendrá con virtud, 739 su esplendor con él. Vers. He aquí el dominador. Resp. Rociad, cielos, desde arriba, y las nubes lluevan al justo: ábrase la tierra, y germine al Salvador. Vers. Envía al Cordero, Señor. Resp. Vendrá a nosotros la salvación del Señor de la gloria, y quebrantará el yugo grave, y soltará las ataduras de nuestros pecados, porque es poderoso. Vers. He aquí el dominador. Resp. Saldrá el Señor de la raíz de Jesé, y una flor ascenderá de su raíz, y la justicia será el cinturón de sus lomos, y la fe el ceñidor de sus riñones. Vers. Desde Sion la belleza. Y será. Resp. Prepárate, Israel, al encuentro del Señor, porque viene afirmando los montes, y creando el Espíritu y anunciando entre los hombres que Cristo ha de venir. Vers. He aquí el dominador. Resp. Fue anunciado por el arcángel Gabriel a la virgen María: Da entrada al Rey. Y entró por la espléndida región, el oído de la Virgen, a visitar el palacio del vientre; y regresó por la áurea puerta de la virgen. Ant. Ave, María. Y. Resp. La raíz de Jesé que surja para juzgar a las naciones; en él esperarán las naciones, y su nombre será glorioso. Vers. Desde Sion la belleza.
28
Antífonas del lunes, en los Maitines.
28
Antíf. He aquí que vendrá el Señor príncipe de los reyes de la tierra: bienaventurados los que están preparados para salir a su encuentro. Antíf. Cuando venga el Hijo del hombre, ¿crees que hallará fe sobre la tierra? Ant. He aquí que ya vino la plenitud del tiempo en la cual envió Dios a su Hijo a la tierra. Ant. Sacaréis aguas con alegría de las fuentes del Salvador. Ant. Saldrá el Señor de su lugar santo; vendrá para salvar a su pueblo.
29
En el Evangelio.
29
Antíf. Saldrá una vara de la raíz de Jesé, y toda la tierra se llenará de la gloria del Señor, y toda carne verá la Salvación de Dios. Ant. He aquí que nuestro Señor vendrá con virtud, y él mismo quebrantará el yugo de nuestra cautividad. Ant. Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, haced rectas las vías de nuestro Dios.
30
Martes, en los Maitines.
30
Antíf. Rociad, cielos, desde arriba, y las nubes lluevan al justo; ábrase la tierra, y germine al Salvador. Antíf. Envía al Cordero, Señor, dominador de la tierra, desde la roca del desierto, al monte de la hija de Sion. Ant. Para que conozcamos, Señor, en la tierra tu camino; en todas las naciones tu Salvación. Ant. Da la recompensa, Señor, a los que te sostienen, para que tus profetas fieles sean hallados. Ant. La ley fue dada por Moisés, y la verdad fue hecha por Jesucristo.
31
En el Evangelio.
31
Antíf. Será llamado su nombre Emmanuel, que se interpreta Dios con nosotros. Ant. He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Ant. María, sin embargo, conservaba todas estas palabras confiriéndolas en su corazón. Ant. Tú, Belén tierra de Judá, no serás la menor entre los príncipes de Judá. Pues de ti saldrá el que rija a mi pueblo Israel.
32
Miércoles, en los Laudes matutinos.
32
No temáis; pues al quinto día vendrá a vosotros nuestro Señor. Ant. Los profetas predijeron que nacería el Salvador de la virgen María. Ant. El Espíritu del Señor sobre mí, me envió a evangelizar a los pobres. Ant. He aquí que vendrá el Señor, para sentarse con los príncipes, y tener el trono de gloria. Ant. Anunciad a los pueblos y decid: He aquí que Dios nuestro Salvador 740 vendrá. Ant. Por amor de Sion no callaré, hasta que salga, como esplendor su justicia.
33
En el Evangelio.
33
Antíf. Fue enviado el ángel Gabriel a la virgen María desposada con José. Ant. José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa; pues lo que en ella ha nacido, del Espíritu Santo es, aleluya.
34
Jueves, en los Maitines.
34
Antíf. De Sion vendrá el Señor omnipotente, para salvar a su pueblo. Ant. Conviértete, Señor, un poco, y no tardes en venir a tus siervos. Ant. De Sion vendrá el que ha de reinar, el Señor Emmanuel; grande su nombre. Ant. He aquí mi Señor y le honraré; Dios de mi Padre, y le exaltaré. Ant. El Señor nuestro legislador, Dios nuestro Rey, él mismo vendrá y nos salvará.
35
En el Evangelio
35
Antíf. El Señor en gran poder, y toda carne le verá. Ant. Decid: Pusilánimes, confortaos. Ant. Estad preparados, semejantes a hombres que esperan al Señor, cuando vuelva de las bodas. Ant. Velad de ánimo; en lo próximo está nuestro Señor Dios. Ant. Vendrá de nuevo tu ángel, y nos enseñará tus caminos, Señor. Ant. Mirad cuán grande es este glorioso, que entra para salvar a los pueblos.
36
Viernes, en los Maitines.
36
Antíf. Estad constantes, veréis el auxilio del Señor sobre vosotros, Ant. A ti, Señor, levanté mi alma; ven, y sálvame, Señor, a ti me refugié. Ant. Ven, Señor, y no tardes; relaja las culpas de tu pueblo Israel. Ant. Dios vendrá del Líbano, y su esplendor será como la luz. Ant. Yo, sin embargo, miraré al Señor, y esperaré al Señor mi Salvador. Ant. Se cumplieron los días de María para que pariera a su hijo primogénito. Ant. He aquí que se cumplieron todas las cosas que fueron dichas por el ángel sobre la virgen María.
37
Antífonas mayores en el Evangelio.
37
Antíf. ¡Oh Sabiduría! que saliste de la boca del Altísimo, alcanzando de un fin hasta el otro fuertemente, suavemente, disponiéndolo todo, ven a enseñarnos el camino de la prudencia. Ant. ¡Oh Adonai, caudillo de la casa de Israel! que apareciste a Moisés en el fuego de la llama de la zarza, y le diste la ley en el Sinaí, ven a redimirnos con brazo extendido. Ant. ¡Oh raíz de Jesé! que estás como señal de los pueblos, ante quien los reyes contendrán su boca, a quien suplicarán las naciones, ven a liberarnos, ya no tardes. Ant. ¡Oh llave de David, y cetro de la casa de Israel! que abres y nadie cierra, cierras y nadie abre, ven y saca al encadenado de la casa de la cárcel, sentado en las tinieblas, y sombra de muerte. Ant. ¡Oh Oriente, esplendor de luz eterna, y Sol de justicia! ven e ilumina al que está sentado en las tinieblas y sombra de muerte. Ant. ¡Oh Rey de las naciones, y deseado de ellas, piedra angular! que haces de ambos uno, ven, salva al hombre que formaste del limo. Ant. ¡Oh Emmanuel, Rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y Salvador de ellas! ven a salvarnos, Señor Dios nuestro. Ant. ¡Oh Virgen de las vírgenes! ¿cómo sucederá esto, puesto que ni antes viste a nadie semejante, ni tienes quien te siga? 741 Hijas de Jerusalén, ¿qué os admiráis? Divino misterio este que contempláis. Ant. Nacerá como el sol el Salvador del mundo, y descenderá en el vientre de la Virgen como lluvia sobre la hierba, aleluya.
38
Versos declinatorios.
38
Vers. Desde Sion la belleza. Vers. Saldrá el Señor. Vers. Saldrá una vara. Vers. Estad constantes. Vers. Muéstranos, Señor. Vers. Rociad, cielos, desde arriba. Vers. Envía al Cordero, Señor. Vers. Sobre ti, Jerusalén. Vers. Excita, Señor. Vers. Hoy sabréis. Vers. Mañana será borrada. Vers. Mañana será para vosotros.
39
Responsorios de la vigilia antes de la Natividad del Señor.
39
Resp. Santificaos hoy, y estad preparados, porque mañana veréis la majestad de Dios en vosotros. Vers. Hoy sabréis que vendrá el Señor, y por la mañana veréis la gloria de Dios. La majestad. Resp. Estad constantes, veréis el auxilio del Señor sobre vosotros. Judea y Jerusalén, no temáis, mañana saldréis, y el Señor estará con vosotros. Vers. Vosotros que estáis en el polvo, despertad y alabad, he aquí que el Señor vendrá con salvación. Mañana. Resp. En aquel día salió el Hijo de Dios de la morada oculta de su ser; descendió a visitar y consolar a todos, que con todo el corazón le deseaban. Vers. Desde Sion la belleza. Descendió. Resp. Santificaos, hijos de Israel, dice el Señor, pues en el día de mañana descenderá el Señor, y quitará de vosotros toda languidez. Vers. He aquí que el Señor vendrá, para hacernos salvos e iluminar lo oculto de las tinieblas. Y quitará.
40
En los Maitines.
40
Antíf. Judea y Jerusalén, no temáis; mañana saldréis, y el Señor estará con vosotros, aleluya. Ant. Hoy sabréis que vendrá el Señor, y por la mañana veréis su gloria. Ant. Mañana, será borrada la iniquidad de la tierra, y reinará sobre nosotros el Salvador del mundo. Ant. Espérese como lluvia el elocuente Señor, y desciende sobre nosotros como rocío, nuestro Dios. Antíf. Mañana será para vosotros la salvación, dice el Señor de los ejércitos. Ant. Ha sido magnificado, cuyo rostro desea toda la tierra. Ant. Ha sido magnificado el Rey pacífico sobre todos los reyes de toda la tierra.
41
En el Evangelio.
41
Antíf. Nacerá el Sol, como arriba. Ant. Sabed, que cerca está el reino de Dios; en verdad os digo que no tardará. Ant. Levantad vuestras cabezas, he aquí que se ha acercado vuestra redención. Ant. Cuando haya nacido el Sol del cielo, veréis al Rey de reyes procediendo del Padre como esposo de su tálamo.
42.1
En la vigilia de la Natividad del Señor, a Vísperas.
42.1
Vers. Como esposo. Ant. Cuando haya nacido, como arriba. Al Invitatorio. Ant. Cristo ha nacido para nosotros. Venid. Ant. El Señor me dijo: Hijo mío eres tú, yo hoy te he engendrado. Salmo. ¿Por qué se amotinaron las naciones? Como esposo el Señor procediendo de su tálamo. Salmo. Los cielos narran la gloria. Ant. La gracia ha sido derramada. Salmo. Eructó. Vers. Como esposo.
42.2
Resp. de donde arriba.
42.3
Resp. Hoy para nosotros el Rey de los cielos se ha dignado nacer 742 de una Virgen, para revocar al hombre perdido a los reinos celestiales. Se alegra el ejército de los ángeles, porque la salvación eterna apareció al género humano. Vers. Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. Se alegra. Resp. Hoy para nosotros del cielo descendió la paz verdadera, hoy por todo el mundo los cielos se hicieron melifluos. Vers. Gloria a Dios en las alturas. Hoy por. Resp. Descendió de los cielos enviado desde la fortaleza del Padre. Entró por el oído de la Virgen en nuestra región, vestido con estola púrpura. Y salió por la áurea puerta luz y ornato de toda la fábrica del mundo. Vers. Como esposo el Señor procediendo de su tálamo. Vestido.
43.1
En el segundo nocturno.
43.1
Antíf. Recibimos, Dios, tu misericordia en medio de tu templo. Salmo. Grande el Señor. Ant. Nacerá en los días del Señor abundancia de paz, y dominará. Salmo. Dios, da tu juicio al Rey. Ant. La verdad brotó de la tierra, y la justicia miró desde el cielo. Salmo. Bendijiste, Señor. Vers. La gracia ha sido derramada.
43.2
Resp. de donde arriba.
43.3
Resp.¿ A quién visteis, Pastores, decid?¿ Anunciadnos en la tierra quién apareció? Vimos al Salvador Señor nacido en el coro de los ángeles. Vers. Ha nacido para nosotros hoy el Salvador, que es Cristo Señor en la ciudad de David. Vimos al nacido. Resp.¡ Oh gran misterio, y admirable sacramento, que los animales vieran al Señor nacido yaciendo en el pesebre! Bienaventurada Virgen, cuyas entrañas merecieron llevar a Cristo Señor. Vers. Señor, oí tu anuncio y temí; consideré tus obras, y me espanté en medio de dos animales. Yaciendo. Resp. Bienaventurada madre de Dios María, cuyas entrañas permanecen intactas. Hoy engendró al Salvador del siglo. Vers. Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Hoy.
44
En el tercer nocturno.
44
Antíf. Él me invocará, aleluya. Tú eres mi Padre, aleluya, aleluya. Sal. Las misericordias del Señor eternamente. Ant. Alégrense los cielos y exulte la tierra ante la faz del Señor, porque viene. Sal. Cantad al Señor. Ant. El Señor hizo conocer, aleluya, su salvación, aleluya, aleluya. Sal. Cantad 2. Vers. Él me invocó. Resp. Santa e inmaculada virginidad, no sé con qué alabanzas ensalzarte, porque a quien los cielos no podían contener, tú lo llevaste en tu seno. Vers. Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. Porque a quien. Resp. Bienaventuradas las entrañas de María virgen, que llevaron al Hijo del eterno Padre, y bienaventurados los pechos que amamantaron a Cristo Señor; porque hoy se dignó nacer de la Virgen para la salvación del mundo. Vers. Ave, María. Porque hoy. Resp. He aquí el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo, he aquí de quien os decía: El que viene después de mí ha sido hecho antes de mí, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado. Vers. Este es el testimonio que dio Juan. Resp. Bendito el que viene en nombre del Señor, Dios es el Señor y nos ha iluminado, aleluya, aleluya. Vers. La piedra que desecharon los edificadores, esta ha sido hecha cabeza de esquina. Por el Señor ha sido hecho esto, y es maravilloso a nuestros ojos, aleluya. Resp. Congratulaos conmigo todos los que amáis al Señor, porque siendo pequeña, agradé al Altísimo, 743 y de mis entrañas engendré a Dios y al hombre. Vers. Todas las generaciones me llamarán bienaventurada. Porque. Vers. Las castas entrañas de la madre, entra la gracia celestial, el vientre de la doncella lleva secretos que no conocía. Resp. Bienaventurada y venerable Virgen, que sin contacto de pudor, fue hallada madre del Salvador. Yacía en el pesebre, y resplandecía en el cielo. Vers. Señor, he oído tu mensaje, y temí. Yacía. Resp. Contiene en su seno al que rige el cielo y la tierra. Virgen madre de Dios, los nobles acompañan al heredero, por quienes el orbe exultante es poderoso bajo Cristo príncipe. Vers. Virgen madre de Dios, a quien todo el orbe no contiene, en tus entrañas se encerró hecho hombre. Por quien. Resp. Fue confirmado el corazón de la Virgen, en el cual concibió los divinos misterios narrando el ángel, reformó [hermoso en forma] más que los hijos de los hombres en castas entrañas recibió; y bendita eternamente nos produjo a Dios y al hombre. Vers. La casa del pecho pudoroso se hace de repente templo de Dios, intacta sin conocer varón, la Virgen concibió al Hijo. A Dios. Resp. La madre Virgen sin conocer varón, parió sin dolor. Al Salvador de los siglos, al mismo Rey de los ángeles, sola la Virgen amamantaba con pechos llenos del cielo [con pecho lleno]. Vers. Ave, María. Vers. Bienaventuradas entrañas. Resp. ¡Oh Rey del cielo a quien tales obsequios sirven! Es puesto en un establo el que contiene el mundo; yace en el pesebre y reina en los cielos. Vers. Señor, he oído tu mensaje, y temí. Consideré tus obras, y me aterré; en medio de dos animales. Yacente. Resp. En el Padre permanece la eternidad, porque no perecerá en la madre la virginidad; y habiendo salido por el cuerpo intacto, el que nació para la salvación de todos, invisible no se desdeñó de nacer en carne. No abandonó el imperio. Vers. Como esposo el Señor. No. Resp. Te alaban los ángeles, santa madre de Dios, que no conociste varón, y llevaste al Señor en tu útero. Concebiste por el oído a nuestro Señor, para que seas llamada bendita entre todas las mujeres. Vers. A él engendraste, a quien pusiste en el pesebre, a quien adora la multitud de los ángeles. Para que bendita. Resp. El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad. Vers. Todo fue hecho por él, y sin él nada se hizo. Y vimos. Resp. Hoy el Señor se dignó nacer del útero de la Virgen, en quien ha de reinar salió para redimirnos. Vers. Hoy el Rey de los siglos nacido de la Virgen apareció. En quien. Resp. Este es el día, en el cual para salvar todas las cosas la luz nació al mundo, de la cual anunciando el ángel se cumplió en el útero de la Virgen. Nos ha nacido el Salvador para todo el pueblo, a quien los profetas atestiguaron como Rey de las gentes. Vers. Nos ha nacido, como arriba. Resp. Este que viene nadie conoce su naturaleza, sino él solo. Es llamado Verbo del Señor, teniendo vestidura preclara, y todo el coro de los ángeles en blanco le siguen. Vers. Como esposo. Y todo. Ítem Vers. He aquí que viene el dominador Señor; y el reino en su mano, y potestad, e imperio. Teniendo. Resp. He aquí que viene el dominador Señor sempiterno, y el reino en su mano, y potestad, e imperio. Vers. Y fue hecho el principado sobre su hombro. Y el reino.
45
Antífonas en las Laudes matutinas.
45
Antíf. ¿A quién visteis, pastores?, decid, anunciadnos en la tierra, quién apareció. Vimos al nacido en el coro de los ángeles al Salvador Señor, aleluya, 744 aleluya. Ant. La parturienta engendró al Rey, a quien el nombre es eterno, y teniendo los gozos de madre con la virginidad del pudor, ni fue vista tener una primera semejante, ni tener una siguiente, aleluya. Ant. Fue hecha con el ángel una multitud de la milicia celestial alabando y diciendo: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, aleluya. Ant. El ángel dice a los pastores: Os anuncio un gran gozo, porque nos ha nacido hoy el Salvador del mundo, aleluya. Ant. Un niño pequeño nos ha nacido hoy, y será llamado Dios fuerte, aleluya, aleluya. Vers. Bendito el que viene.
46
En el Evangelio.
46
Antíf. Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, aleluya, aleluya. Ant. He aquí que viene el dominador Señor; y el reino en su mano, y potestad, e imperio, aleluya, aleluya. Ant. Mientras un silencio medio lo tenía todo, y la noche en su curso hacía su camino, tu palabra omnipotente, Señor, vino de las sedes reales, aleluya. Ant. La Virgen concibió por la palabra. Ant. La madre Virgen sin conocer varón. Ant. Bienaventurado el vientre que te llevó, Cristo; y bienaventurados los pechos que te amamantaron, Señor y Salvador del mundo, aleluya. Ant. El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Aleluya, aleluya, aleluya. Ant. Nos ha nacido hoy el Salvador, que es Cristo Señor en la ciudad de David. Ant. Virgen madre de Dios a quien todo el orbe no contiene, en tus entrañas se encerró hecho hombre. Engendrado por verdadera fe purgó los crímenes del mundo, y para ti la virginidad inviolada permanece. Ant. He aquí de quien Juan dijo: Cristo ha nacido en Israel, y de su reino no habrá fin. Ant. Bienaventurada madre, e innupta Virgen gloriosa reina del mundo.
47
A Tercia.
47
Antíf. El Verbo se hizo carne, aleluya, aleluya. Vers. Y habitó entre nosotros, aleluya, aleluya. Vers. Él me invocó.
48
A Sexta.
48
Resp. El Señor hizo conocer, aleluya, aleluya. Vers. Su salvación, aleluya, aleluya. Vers. El Verbo se hizo carne.
49
A Nona.
49
Resp. Será revelada la gloria del Señor, aleluya, aleluya. Vers. Y verá toda carne la salvación de nuestro Dios, aleluya, aleluya. Vers. Hizo conocer.
50
En el día, a Vísperas.
50
Antíf. Contigo el principio en el día de tu virtud, en los esplendores de los santos. Del útero antes del lucero te engendré. Sal. Dijo el Señor. Ant. Redención envió el Señor a su pueblo. Mandó eternamente su testamento. Sal. Te confesaré, Señor. Ant. Ha surgido en las tinieblas luz para los rectos de corazón, misericordioso y compasivo y justo es el Señor. Sal. Bienaventurado el varón. Ant. Junto al Señor hay misericordia y copiosa redención junto a él. Sal. Desde lo profundo. Ant. Del fruto de tu vientre pondré sobre tu sede. Sal. Acuérdate. Vers. El Verbo se hizo carne.
51
Antífonas en el Evangelio.
51
Antíf. La luz ha surgido sobre nosotros, porque hoy ha nacido 745 el Salvador, aleluya. Ant. Virgen hoy fiel, aunque engendró al Verbo encarnado, Virgen permaneció y después del parto, a quien alabando todos decimos: Bendita tú entre las mujeres. Ant. Gocémonos todos los fieles: nuestro Salvador ha nacido en el mundo. Hoy procedió el vástago [prole] de magnífico germen, y persevera el pudor de la virginidad, aleluya. Ant. Hoy Cristo ha nacido. Ant. Hoy intacta. Ant. Magno el nombre del Señor.
52
A Tercia.
52
Resp. Un niño nos ha nacido, aleluya, aleluya. Vers. Y un hijo nos ha sido dado, aleluya, aleluya. Vers. Contigo el principio.
53
A Sexta.
53
Resp. El Verbo se hizo carne, aleluya, aleluya. Vers. Y habitó entre nosotros, aleluya, aleluya. Vers. El Verbo se hizo carne.
54
A Nona.
54
Resp. El Señor hizo conocer, aleluya, aleluya. Vers. Su salvación, aleluya, aleluya, Vers. Él me invocó.
55
A Vísperas.
55
Resp. Bendito el que viene en nombre del Señor. Vers. Dios es el Señor, y nos ha iluminado, aleluya, aleluya. Vers. El Verbo se hizo carne.
56.1
En la vigilia de san Esteban mártir, al Invitatorio.
56.1
Antíf. Al Rey de los mártires Señor. Antíf. Bienaventurado el varón que medita en la ley del Señor, su voluntad permanece de día y de noche, y todo lo que hiciere siempre prosperará. Sal. Él mismo. Ant. Este santo bienaventurado, que confió en el Señor, predicó el precepto del Señor, fue constituido en su monte santo. Sal. ¿Por qué se enfurecieron las gentes? Ant. Tú eres mi gloria, tú eres mi protector, Señor, tú exaltando mi cabeza; y me escuchaste desde tu monte santo. Sal. Señor, ¿quién habitará? Vers. Con mi voz.
56.2
Resp. como arriba.
56.3
Resp. Apedreaban a Esteban que invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu, y no les imputes este pecado. Vers. Puestas las rodillas Esteban oraba, diciendo: Señor Jesús. Resp. Todos veían a Esteban los que estaban en el concilio, y contemplaban su rostro, como el rostro de un ángel estando entre ellos. Vers. Esteban, lleno de gracia y de verdad, hacía prodigios y señales grandes en el pueblo. Y contemplaban. Resp. Veo los cielos abiertos, y a Jesús de pie a la derecha de la virtud de Dios. Señor Jesús, recibe mi espíritu, y no les imputes este pecado, porque no saben lo que hacen. Vers. Echándolo fuera de la ciudad apedreaban a Esteban que invocaba y decía: Señor Jesús.
57
En el segundo nocturno.
57
Antíf. Al que invocaba escuchó el Señor a su Santo; el Señor lo escuchó y lo constituyó en paz. Sal. Cuando invoqué. Ant. Alégrense todos los que esperan en ti, Señor, porque tú bendecirás al justo. Con el escudo de tu buena voluntad lo coronaste. Sal. Mis palabras. Ant. Señor, Señor nuestro, cuán admirable es tu nombre en toda la tierra. Porque con gloria y honor coronaste a tu santo, y lo constituiste sobre las obras de tus manos. Sal. Él mismo. Vers. Con gloria y honor.
58
746 Responsorios.
58
Resp. Esteban, lleno de gracia y de verdad, hacía prodigios y señales grandes en el pueblo. Vers. Esteban vio los cielos abiertos, vio y entró. Hacía. Resp. Esteban siervo de Dios a quien apedreaban los judíos, vio los cielos abiertos; vio, y entró; bienaventurado el hombre a quien los cielos se abrirán. Vers. Esteban, lleno de gracia y fortaleza, hacía prodigios y señales grandes en el pueblo. Bienaventurado el hombre a quien. Resp. Ayer el Señor nació en la tierra, para que Esteban naciera en los cielos; entró el Señor en el mundo, para que Esteban entrara en los cielos. Vers. Esteban vio los cielos abiertos, vio y entró. Entró.
59.1
En el tercer nocturno.
59.1
Antíf. Señor, este santo habitará en tu tabernáculo, obró justicia, descansará en tu monte santo. Sal. Señor, ¿quién? Ant. Vida pidió a ti, y se la diste, Señor; gloria y gran decoro pusiste sobre él. Pusiste en su cabeza una corona de piedra preciosa. Sal. Señor en tu virtud. Ant. Este recibirá bendición del Señor, y misericordia de Dios su Salvador, porque esta es la generación de los que buscan al Señor. Sal. Del Señor es la tierra. Vers. Pusiste, Señor.
59.2
Resp. como arriba.
59.3
Resp. Mirando al cielo el bienaventurado Esteban vio la gloria de Dios, y dijo: He aquí veo los cielos abiertos, y al hijo del hombre de pie a la derecha de la virtud de Dios. Vers. Vio el bienaventurado Esteban los cielos abiertos, vio y entró. He aquí veo. Resp. Los impíos hicieron pérdida sobre el justo, para entregarlo a la muerte; pero él gozoso recibió las piedras, para merecer recibir la corona de gloria. Vers. Esteban, lleno de gracia y fortaleza, hacía prodigios y señales grandes en el pueblo. Para merecer. Resp. Esteban vio los cielos abiertos, vio, y entró; bienaventurado el hombre a quien los cielos se abrirán. Vers. Puestas las rodillas, Esteban oraba, diciendo: Señor Jesucristo, recibe mi Espíritu. Bienaventurado el hombre. Resp. Hicieron ímpetu unánimes contra él; lo echaron fuera de la ciudad invocando y diciendo: Señor, recibe mi espíritu. Vers. Puestas las rodillas Esteban oraba, diciendo: Señor. Resp. Las piedras del torrente le fueron dulces, a él siguen todas las almas justas. Vers. Al justo condujo el Señor por caminos rectos, y le mostró el reino de Dios. Él mismo. Resp. Fueron abiertas las puertas del cielo al mártir de Cristo bienaventurado Esteban, que en el número de los santos fue hallado el primero; y por eso triunfa en los cielos coronado. Vers. Vio el bienaventurado Esteban los cielos abiertos, vio, y entró. Y por eso.
60
Antífonas en las Matutinas.
60
Antíf. Apedrearon a Esteban, y él invocaba al Señor, diciendo: No les imputes este pecado. Ant. Las piedras del torrente le fueron dulces; a él siguen todas las almas justas. Ant. Se adhirió mi alma tras ti, porque mi carne fue apedreada por ti, Dios mío. Ant. Esteban vio los cielos abiertos; vio, y entró; bienaventurado el hombre a quien los cielos se abrirán. Ant. He aquí veo los cielos abiertos, y a Jesús de pie a la derecha de Dios.
61
En el Evangelio.
61
Antíf. Esteban, lleno de gracia y verdad, hacía señales grandes en el pueblo. Ant. Puestas las rodillas 747 Esteban oraba diciendo: Señor Jesucristo, no les imputes este pecado. Ant. Los impíos hicieron pérdida sobre el justo, para entregarlo a la muerte; pero él gozoso recibió las piedras, para merecer recibir la corona de gloria, aleluya. Ant. Dice el Señor, Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? A mi mártir Esteban yo te haré siervo mío. Ant. Esteban siervo de Dios a quien apedreaban los judíos, vio los cielos abiertos, vio, y entró; bienaventurado el hombre a quien los cielos se abrirán. Ant. Hicieron ímpetu unánimemente contra él, y echándolo fuera de la ciudad apedreaban invocando y diciendo: Señor, recibe mi espíritu. Ant. Sepultaron a Esteban hombres temerosos, e hicieron gran llanto sobre él. Ant. Fueron abiertas las puertas del cielo al mártir de Cristo bienaventurado Esteban, aleluya.
62
En la vigilia de san Juan evangelista, a Vísperas.
62
Vers. Por toda la tierra. Ant. Muy digno de honor es el bienaventurado Juan, que sobre el pecho del Señor en la cena se reclinó.
63
Al Invitatorio.
63
Antíf. En los santos confesores.
64.1
En el primer nocturno.
64.1
Antíf. Por toda la tierra. Sal. Los cielos narran. Ant. Clamaron. Sal. Bendeciré al Señor. Ant. Los constituirás príncipes. Sal. Eructó. Vers. Por toda la tierra.
64.2
Responsorios como arriba.
64.3
Resp. Muy digno de honor es el bienaventurado Juan, que sobre el pecho del Señor en la cena se reclinó; a quien Cristo en la cruz encomendaba la madre Virgen a la virgen. Vers. Mujer, he aquí tu hijo; al discípulo empero: He aquí tu madre. A quien Cristo. Resp. En aquel día te recibiré, siervo mío, y te pondré como sello en mi presencia, porque yo te elegí, dice el Señor. Vers. En la tribulación me invocaste, te escuché, y te liberé. Porque yo. Resp. Al que venciere, le haré columna en mi templo, dice el Señor, y escribiré sobre él tu[ mi] nombre, y el nombre de la ciudad nueva Jerusalén. Vers. En aquel día te recibiré, siervo mío[ siervo mío]. Y escribiré.
65
En el segundo nocturno.
65
Antíf. Los príncipes de los pueblos se congregaron con el Dios de Abraham. Sal. Todos los pueblos. Ant. Diste heredad a los que temen tu nombre, Señor. Sal. Escucha, Dios, la deprecación. Ant. Anunciaron las obras de Dios, y entendieron sus hechos. Sal. Escucha, Dios, la oración. Vers. Diste heredad.
66
Responsorios.
66
Resp. Este es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas, y sabemos que su testimonio es verdadero. Vers. Muy digno de honor es el bienaventurado Juan, que sobre el pecho del Señor en la cena se reclinó. Resp. He aquí que eres digno de honor en mi presencia. Te coroné, dice el Señor, no temas, porque contigo estoy siempre y te ayudé. Vers. En la tribulación. Resp. Este es Juan que sobre el pecho del Señor en la cena se reclinó. Bienaventurado apóstol, a quien fueron revelados los secretos celestiales. Vers. Este es Juan, a quien Cristo en la cruz. Vers. He aquí mi siervo elegido a quien elegí; puse sobre él mi Espíritu. Bienaventurado.
67.1
748 En el tercer nocturno.
67.1
Antíf. Serán exaltados los cuernos del justo, alel. Sal. Confesaremos. Ant. Luz ha surgido para el justo, alel. rectos de corazón, aleluya, aleluya. Sal. El Señor reinó, exulte. Ant. Guardaban sus testimonios y sus preceptos aleluya. Sal. El Señor reinó, enfurézcanse. Vers. Anunciaron sus obras.
67.2
Responsorios como arriba.
67.3
Respons. Este es Juan, a quien Cristo en la cruz encomendaba la madre Virgen a la virgen. Vers. Mujer, he aquí tu hijo. Resp. En medio de la Iglesia abrió su boca, y lo llenó el Señor con el Espíritu de sabiduría y entendimiento. Vers. Envió el Señor su mano, y tocó su boca. Y llenó. Resp. Lo alimentó con el pan de vida y entendimiento, y con el agua de la sabiduría saludable lo abrevó: y lo exaltó[ exaltó] ante sus prójimos. Vers. En medio de la Iglesia abrió su boca. Y exaltó. Resp. He aquí yo. Resp. Tomad. Resp. Fueron.
68
Antífonas en las Laudes matutinas.
68
Antíf. Este es aquel discípulo que dio testimonio, sabemos que su testimonio es verdadero. Ant. Este es mi discípulo, así quiero que permanezca hasta que venga. Ant. He aquí mi siervo elegido a quien elegí, puse sobre él mi espíritu. Ant. Hay de los aquí presentes, que no gustarán la muerte, hasta que vean al hijo del hombre en su reino. Ant. Así quiero que permanezca hasta que venga. Vers. El justo florecerá como la palma.
69
En el Evangelio.
69
Antíf. En medio de la Iglesia. Ant. Este es Juan, que sobre el pecho del Señor en la cena se reclinó; bienaventurado apóstol a quien fueron revelados los secretos celestiales. Antíf. Este es Juan, que sobre el pecho del Señor en la cena se reclinó, a quien amaba Jesús. Antíf. Este es Juan, a quien Cristo en la cruz encomendaba la madre Virgen. Ant. Virgen es elegido por el Señor, y entre los demás más amado, alel. Ant. Virgen elegido por el Señor vir [Virgen] permaneció en la eternidad, alel.
70
En la vigilia de los Inocentes, a Vísperas.
70
Vers. Las almas de los justos. Antíf. De estos es en efecto el reino de los cielos, que despreciaron la vida del mundo, y llegaron a los premios del reino, y lavaron sus estolas en la sangre del cordero.
71
Al Invitatorio.
71
Antíf. Al Señor maravilloso. Ant. Al Rey de los mártires.
72
En el primer Nocturno.
72
Antíf. En la ley del Señor estuvo su voluntad de día y de noche. Sal. Bienaventurado el varón. Ant. Predicando el precepto del Señor, fue constituido en su monte santo. Sal. ¿Por qué se enfurecieron? Ant. Con mi voz clamé al Señor, y me escuchó desde su monte santo. Sal. Señor, ¿por qué se multiplicaron? Vers. Con mi voz.
73
Responsorios como arriba.
73
Resp. Bajo el altar de Dios oí las voces de los asesinados; ¿por qué no defiendes nuestra sangre? y recibieron la respuesta divina: esperad todavía un poco, hasta que se complete el número de vuestros hermanos. Vers. Vi bajo el altar de Dios las almas de los santos, por la palabra de Dios que tenían, y con clara voz 749 decían. ¿Por qué no. Resp. Derramaron la sangre de los santos como agua en el circuito de Jerusalén, y no había quien sepultara. Vers. Vindica, Señor, la sangre de tus siervos que ha sido derramada. En el circuito. Resp. Adoraron al que vive por los siglos de los siglos, enviando sus coronas ante el trono del Señor Dios suyo. Vers. Viniendo en efecto vendrán con exultación, portando sus gavillas. Enviando.
74.1
En el segundo nocturno.
74.1
Antíf. Hijos de los hombres, sabed que el Señor hizo maravilloso a su Santo. Sal. Cuando invoqué. Ant. Con el escudo de tu buena voluntad lo coronaste, Señor. Sal. Mis palabras. Ant. En toda la tierra con gloria y honor los coronaste. Sal. Señor, Señor nuestro. Vers. Con gloria y honor.
74.2
Responsorios como arriba.
74.3
Resp. Estos son los santos que padecieron por ti Señor, vindícalos porque claman a ti todo el día. Vers. Vindica, Señor, la sangre. Resp. He aquí vi al Cordero de pie sobre el monte Sión, y con él millares de santos. Y tenían su nombre, y el nombre de su padre escrito en sus frentes. Vers. En el excelso trono vi sentar a un varón. Resp. Caminarán conmigo en blanco, porque son dignos, y no borraré sus nombres del libro de la vida. Vers. Estos son los que con mujeres no se han contaminado, vírgenes en efecto son. Y no.
75.1
En el tercer nocturno.
75.1
Antíf. Justo es el Señor, y amó las justicias, la equidad vio su rostro. Sal. En el Señor confío. Ant. Habitará en tu tabernáculo, descansará en tu monte santo. Sal. Señor, ¿quién habitará? Ant. A los santos que están en sus tierras, hizo maravillosas todas las voluntades en ellos. Sal. Consérvame.
75.2
Responsorios como arriba.
75.3
Resp. De estos es en efecto el reino de los cielos que despreciaron la vida del mundo, y llegaron a los premios del reino, y lavaron sus estolas en la sangre del cordero. Vers. Estos son los que vinieron de la gran tribulación, y lavaron. Resp. Ciento cuarenta y cuatro mil, que fueron comprados de las tierras; estos son los que con mujeres no se han contaminado, vírgenes en efecto permanecieron; por eso reinan con Dios, y el Cordero de Dios con ellos. Vers. Vi sobre el monte Sión, al Cordero de pie, y con él ciento cuarenta y cuatro mil. Estos son. Vers. Ve al ángel de Dios volando. Resp. Varones santos. Resp. Entregaron los cuerpos. Resp. Los azotes de los verdugos. Resp. Esta es la verdadera fraternidad. Resp. Mis santos, que.
76
Antífonas en las Laudes matutinas.
76
Antíf. Herodes airado mató a muchos niños en Belén de Judá ciudad de David. Ant. Sus ángeles siempre ven la faz del Padre. Ant. Voz en Rama fue oída, llanto y ululato, Raquel llorando a sus hijos. Ant. Bajo el trono de Dios todos los santos claman: Vindica nuestra sangre, Dios nuestro. Ant. Cantaban los santos un cántico nuevo, ante el trono de Dios, y resonaba la tierra en las voces de ellos. Vers. Los justos empero.
77
En el Evangelio.
77
Antíf. Dejad a los niños venir a mí; de tales es en efecto el reino de los cielos. Ant. Lavaron sus estolas, y las hicieron cándidas en la sangre del cordero. Ant. De 750 dos años y menos, mató a muchos niños Herodes por el Señor. Ant. Caminarán conmigo en blanco, porque son dignos; y no borraré sus nombres del libro de la vida. Ant. Estos son los que con mujeres no se han contaminado, vírgenes en efecto son, y siguen al cordero por dondequiera que fuere. Ant. Inocentes por Cristo los infantes fueron asesinados. Por el inicuo Rey los lactantes fueron muertos. Al mismo alabando al cordero sin mancha, y dicen siempre: Gloria a ti, Señor. Ant. Estos fueron comprados de entre los hombres primicias para Dios y el cordero, y en la boca de ellos no fue hallada mentira.
78
En la vigilia de la Octava del Señor, a Vísperas.
78
Vers. Como Esposo. Ant. ¡Oh admirable comercio! El Creador del género humano tomando cuerpo animado, se dignó nacer de la Virgen. Y procediendo hombre sin semilla, nos otorgó su deidad.
79
Al Invitatorio.
79
Antíf. Al Rey nacido Señor venid adoremos. Ant. El Señor dijo a mí: Hijo mío eres tú, yo hoy te engendré. Sal. ¿Por qué se enfurecieron? Ant. En el sol puso su tabernáculo, y él como Esposo procediendo de su tálamo. Sal. Los cielos narran. Ant. Levantaos, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. Sal. Del Señor es la tierra.
80
En el segundo nocturno.
80
Antíf. Hermoso en forma más que los hijos de los hombres, difundida está la gracia en tus labios. Sal. Eructó. Ant. Hombre nació en ella, él mismo la fundó el Altísimo. Sal. Los fundamentos. Ant. Exultarán todos los leños de las selvas ante la faz del Señor, porque viene. Sal. Cantad al Señor.
81
En el tercer nocturno.
81
Antíf. En el principio y antes de los siglos, Dios era el Verbo; él mismo nació hoy Salvador del mundo. Sal. El Señor reinó. 1. Ant. Antes del lucero engendrado, y antes de los siglos el Señor Salvador nuestro, hoy se dignó nacer. Sal. Cantad al Señor. 2. Ant. Nacido el Señor el coro de los ángeles cantaba diciendo: Salvación a nuestro Dios sentado sobre el trono y al Cordero. Sal. El Señor reinó 2.
82
Antífonas en las Matutinas.
82
Antíf. ¡Oh admirable comercio! como arriba Antíf. Cuando naciste inefablemente de la Virgen, entonces se cumplieron las Escrituras: como lluvia en el vellón descendiste, para salvar al género humano; te alabamos, Dios nuestro. Antíf. La zarza que había visto Moisés incombusta, conservada reconocimos tu loable virginidad. Madre de Dios, intercede por nosotros. Ant. Germinó la raíz de Jesé, surgió la estrella de Jacob, la Virgen parió al Salvador. Te alabamos, madre de Dios. Ant. He aquí María engendró para nosotros al Salvador, a quien Juan vio y exclamaba diciendo: He aquí el Cordero de Dios, he aquí el que quita los pecados del mundo, aleluya. Ant. Misterio maravilloso se declara hoy; se innovan las naturalezas, Dios hombre fue hecho, en lo que fue [lo que fue] permaneció, y lo que no era asumió, no sufriendo mezcla, ni división. Ant. Magno misterio de heredad; templo de Dios se hizo el útero a quien no conocía [varón] varón. No fue contaminado de él carne asumiendo. Todas las gentes vendrán diciendo: gloria a ti, Señor. Ant. Bienaventurado vientre. Ant. El que es de la tierra, 751 de la tierra habla, el que del cielo viene, sobre todos está. Y lo que vio y oyó, esto testifica, y su testimonio nadie recibió; el que empero recibiere su testimonio selló, porque Dios veraz es, alel.
83
En la vigilia de la Epifanía del Señor a Vísperas.
83
Vers. Todos de Saba vendrán. Ant. Vino tu luz, Jerusalén, y la gloria del Señor sobre ti ha surgido, y caminarán las gentes en tu luz, aleluya.
84
Antífonas en el primer nocturno.
84
Antíf. Ofreced al Señor, Hijos de Dios, adorad al Señor en su aula santa. Sal. Él mismo. Antíf. Salmodiad a nuestro Dios, salmodiad; salmodiad a nuestro Rey, salmodiad sabiamente. Sal. Todos los pueblos. Ant. Toda la tierra te adore, y salmodie a ti, salmo diga a tu nombre, Señor. Sal. Jubilad. Vers. Toda la tierra te adore Dios.