On the Estate of Nicostratus
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Original / primary: Spanish Gemini
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Hipótesis: Nicóstrato murió en el extranjero. Hagnón y Hagnoteo, alegando ser primos por parte de padre, disputan la herencia contra Cariades, quien afirma ser su heredero por donación, es decir, por testamento. Iseo, el orador, como pariente de los allegados a Hagnón, habla en su defensa. La cuestión es de conjetura.
1
Hagnón, aquí presente, y Hagnoteo, así como su padre antes que ellos, son personas cercanas a mí, jueces. Por tanto, me parece natural, en la medida de mis posibilidades, hablar en su favor. En cuanto a lo sucedido en el extranjero, no es posible encontrar testigos ni es fácil refutar a los adversarios si mienten, dado que ninguno de nosotros ha estado allí; sin embargo, los hechos ocurridos aquí me parecen suficientes para servirles de prueba de que todos los que disputan la herencia basándose en la donación de Nicóstrato desean engañarlos.
2
En primer lugar, jueces, es digno de examinar la inscripción de los nombres y considerar quiénes han realizado las reclamaciones de manera más sencilla y natural. Hagnón, aquí presente, y Hagnoteo inscribieron a Nicóstrato como hijo de Trasímaco, demuestran que son primos suyos y presentan testigos de ello.
3
Cariades y quienes lo apoyan afirman que Nicóstrato era hijo de Smicros y disputan la herencia del hijo de Trasímaco. Estos últimos no pretenden conocer ese nombre ni que les corresponda; afirman, pues, que Nicóstrato era hijo de Trasímaco, pero disputan igualmente la propiedad.
4
Si estuvieran de acuerdo en que el nombre del padre de Nicóstrato era el mismo y solo discreparan sobre la herencia, no tendrían ustedes nada que examinar más que si aquel Nicóstrato, en quien ambos estaban de acuerdo, dispuso algo. Pero ahora,¿ cómo es posible que un hombre tenga dos padres inscritos? Esto es lo que ha hecho Cariades: él mismo reclamó los bienes de Nicóstrato, hijo de Smicros, y presentó una demanda contra quienes reclamaban los de Trasímaco, como si se tratara de la misma persona.
5
Todo esto es, en realidad, una artimaña y una preparación. Creen que, si el asunto fuera sencillo y no les causara confusión, no les resultaría difícil demostrar que Nicóstrato no dispuso nada; pero si afirman que no es el mismo padre y, sin embargo, disputan la herencia, saben bien que estos necesitarán más palabras para decir que Nicóstrato era hijo de Trasímaco que para decir que no dispuso nada.
6
Además, incluso admitiendo que Nicóstrato era hijo de Trasímaco, no habrían podido refutar que estos no son sus primos; al inventar otro padre para el difunto, han introducido un argumento no solo sobre los testamentos, sino también sobre el linaje.
7
No solo por esto podrían saber que quienes instigan esto contra ellos son unos extraños, sino también por lo ocurrido al principio.¿ Quién no se cortó el pelo cuando llegaron los dos talentos de Ace?¿ O quién no vistió de luto, como si fuera a heredar la fortuna por el duelo?¿ O cuántos parientes e hijos por donación no se inventaron de Nicóstrato?
8
Demóstenes, por ejemplo, decía ser su sobrino, pero cuando fue refutado por ellos, desistió. Télefo decía que Nicóstrato le había donado todos sus bienes. Y este, poco después, también cesó. Ameiniades trajo ante el arconte a un hijo suyo que ni siquiera tenía tres años, y esto cuando Nicóstrato no había estado en Atenas durante once años.
9
Pirro de Lamptra decía que el dinero había sido consagrado a Atenea por Nicóstrato, pero que a él se lo había donado el mismo. Ctesias de Besa y Cranao decían al principio que se había dictado una sentencia de un talento contra Nicóstrato, pero cuando no pudieron demostrarlo, pretendieron que era su liberto; y ni siquiera pudieron demostrar lo que decían.
10
Estos son los que se lanzaron inmediatamente sobre los bienes de Nicóstrato desde el principio; Cariades, en cambio, no disputó nada en aquel momento, pero más tarde vino no solo reclamándose a sí mismo, sino también introduciendo al niño de la cortesana. Su intención era o heredar el dinero o hacer ciudadano al niño. Al darse cuenta también de que sería refutado respecto al linaje, abandonó la disputa por el niño y presentó una demanda para sí mismo por donación.
11
Debería ser, jueces, que quien disputara una herencia por donación y fuera derrotado, no fuera multado solo con la tasa, sino que pagara a la ciudad tanto como pretendía obtener; pues así ni las leyes serían despreciadas, ni los linajes ultrajados, y, antes que esto, nadie mentiría sobre los difuntos. Pero dado que a todos les está permitido disputar sobre los bienes ajenos, sea cual sea el pretexto, es necesario que ustedes examinen los casos con la mayor precisión posible y no omitan nada en la medida de sus fuerzas.
12
En las causas sobre herencias, me parece que corresponde confiar más en las pruebas que en los testigos. Pues, respecto a otros contratos, no es muy difícil refutar a quienes dan falso testimonio, ya que testifican mientras el autor del acto está vivo y presente; pero en cuanto a los testamentos,¿ cómo podría alguien saber quiénes no dicen la verdad, si no hay grandes discrepancias, cuando aquel contra quien testifican ha muerto, los parientes no saben nada de lo ocurrido y la refutación no es en absoluto precisa?
13
Además, jueces, la mayoría de los que disponen sus bienes ni siquiera dicen a los presentes qué es lo que disponen, sino que solo presentan testigos de que dejan testamento; pero, en el transcurso de los hechos, es posible cambiar el documento y reescribir lo contrario a las disposiciones del difunto, pues los testigos no sabrán si lo que se presenta es el testamento para el que fueron llamados.
14
Y cuando es posible engañar incluso a los que estuvieron presentes de común acuerdo,¿ cómo no iba a ser mucho más fácil intentar engañarlos a ustedes, que no saben nada del asunto? Pero, además, la ley, jueces, no ordena que los testamentos sean válidos solo porque alguien los haya hecho, sino si estaba en su sano juicio. Deben examinar, pues, primero si hizo el testamento y, después, si no lo hizo estando fuera de sus cabales.
15
Y si nosotros negamos que el testamento haya existido en absoluto,¿ de qué manera podrían saber si alguien dispuso estando fuera de sus cabales, antes de creer en el hecho mismo de la disposición? Ven, pues, qué difícil es para quienes disputan por donación percibir si dicen la verdad, mientras que para los que disputan por linaje, en primer lugar, no es necesario presentar testigos de que la herencia es suya( pues es aceptado por todos que los bienes del difunto pasan a los parientes más cercanos).
16
Además, las leyes no solo ayudan a los parientes en lo relativo a los linajes, sino también en lo relativo a las donaciones. La ley no permite a nadie donar sus bienes si está fuera de sus cabales por vejez, enfermedad o por las otras causas que ustedes conocen; pero, por linaje, el pariente más cercano recibe los bienes de quienquiera que haya estado en cualquier estado, sin disputa alguna.
17
Aparte de esto, en los testamentos deben confiar en los testigos, por quienes es posible ser engañados( pues de otro modo no existirían las acusaciones por falso testimonio), mientras que en la consanguinidad deben confiar en ustedes mismos; pues los parientes disputan conforme a las leyes que ustedes mismos establecieron.
18
Además de esto, jueces, si quienes disputan por testamento fueran amigos reconocidos de Nicóstrato, aunque no se tendría la certeza, sería más verosímil que los testamentos parecieran verdaderos; pues ya ha ocurrido que algunos, no estando bien con sus parientes, han valorado más a amigos extraños que a sus parientes más cercanos. Pero ahora, no hemos presentado testigos de que fueran ni compañeros de mesa, ni amigos, ni que estuvieran en el mismo rango que estos.
19
Consideren lo que es más importante y lo que más atestigua la desvergüenza de Cariades. Pues, donde no recogió, ni incineró, ni recogió los huesos de quien supuestamente lo adoptó, sino que dejó que todo lo hicieran quienes no tenían parentesco alguno,¿ cómo no iba a ser el más impío, quien, sin haber hecho nada de lo acostumbrado por el difunto, pretende heredar sus bienes?
20
Pero, por Zeus,¿ puesto que no hizo nada de esto, administró la fortuna de Nicóstrato? Pero también esto les ha sido testificado, y la mayor parte ni él mismo lo niega. Supongo que se han encontrado excusas necesarias para cada una de sus acciones; pues,¿ qué le queda a quien admite explícitamente los hechos?
21
Saben claramente, jueces, que estos no pretenden los bienes de Nicóstrato justamente, sino que desean engañarlos a ustedes y privar a estos, que son sus parientes, de lo que las leyes les han otorgado. Y no solo Cariades ha hecho esto, sino que muchos otros, al morir personas en el extranjero, han disputado su fortuna sin siquiera conocerlas.
22
Pues consideran que, si tienen éxito, poseerán bienes ajenos, y si fallan, el riesgo es pequeño; algunos están dispuestos a testificar falsamente, y las pruebas son sobre hechos oscuros. En resumen, hay una gran diferencia entre disputar por linaje o por donación. Pero ustedes, jueces, deben primero examinar los testamentos, si parecen haber existido; pues esto es lo que las leyes sugieren y es lo más justo.
23
Si no está claro, ni ustedes conocen la verdad, ni los testigos eran allegados al difunto, sino que son de Cariades, quien desea tomar lo ajeno,¿ qué sería más justo que adjudicar los bienes del pariente a sus parientes? Pues incluso si a estos les hubiera pasado algo, los bienes habrían ido a parar a nadie más que a Nicóstrato; pues habría disputado por el mismo linaje, siendo primo suyo por parte de padre.
24
Por Zeus, pero Hagnón y Hagnoteo no son parientes de Nicóstrato, como dicen los adversarios, sino otros. Entonces,¿ testifican a favor de quien ha reclamado la herencia por donación, pero ellos mismos no disputarán por linaje? Pues no han llegado a tal grado de insensatez como para renunciar tan fácilmente a tantos bienes tras haber confiado en los testamentos. Pero, además, por lo que ellos mismos dicen, a estos les conviene más adjudicarse los bienes de Nicóstrato que a Cariades.
25
Pues, en el futuro, si estos obtienen la herencia disputando por linaje, también les será posible a ellos, cuando quieran, reclamar por linaje y demostrarles que ellos estaban más cerca de Nicóstrato y que era hijo de Smicros y no de Trasímaco; pero si Cariades hereda, no será posible para ningún pariente reclamar los bienes de Nicóstrato. Pues, teniendo los bienes quien ha sido adjudicado por donación,¿ qué dirán los que reclaman por linaje?
26
Lo que cada uno de ustedes exigiría, confírmenlo también para estos jóvenes. Les han presentado testigos, primero, de que son primos de Nicóstrato por parte de padre; segundo, de que nunca estuvieron enemistados con él; además, de que enterraron a Nicóstrato; y, además de esto, de que Cariades, aquí presente, no trataba con Nicóstrato ni aquí ni en el ejército, y que la sociedad de la que tanto presume es falsa.
27
Aparte de esto, jueces, es digno que examinen qué clase de personas son unos y otros. Trasipo, el padre de Hagnón y Hagnoteo, ya realizó liturgias para ustedes y pagó impuestos, y por lo demás era un ciudadano valioso; ellos mismos nunca han salido al extranjero sin que ustedes lo ordenen, y, permaneciendo aquí, no son inútiles para la ciudad, sino que sirven en el ejército, pagan impuestos, hacen todo lo que se les ordena y se comportan( como todos saben) de manera decorosa.
28
De modo que les corresponde mucho más a ellos disputar por donación los bienes de Nicóstrato que a Cariades. Pues este, cuando residía aquí, primero fue llevado a prisión como ladrón sorprendido en flagrante delito, y luego, al ser liberado por los Once junto con otros a quienes ustedes ejecutaron públicamente, al ser denunciado de nuevo ante el Consejo por malhechor, huyó y no compareció.
29
Desde entonces, durante diecisiete años, no regresó a Atenas, excepto cuando murió Nicóstrato. Y en favor de ustedes no ha servido en ninguna campaña ni ha pagado ningún impuesto, salvo quizás algo desde que disputó los bienes de Nicóstrato, ni ha realizado ninguna otra liturgia para ustedes. Y siendo tal, no se conforma con no pagar por sus delitos, sino que además disputa bienes ajenos.
30
Si estos fueran personas conflictivas o iguales a otros ciudadanos, quizás no disputaría los bienes de Nicóstrato, sino que lucharía por su propia persona; pero ahora, jueces, a este lo castigará otro, si alguien lo desea.
31
Ayuden a estos, y no valoren más a quienes desean poseer injustamente lo ajeno que a quienes están emparentados por linaje con el difunto y, aparte de esto, ya le han hecho algún beneficio; sino que, recordando las leyes y los juramentos que prestaron, y además las pruebas que hemos presentado, voten por lo justo.