0.1
Mientras escucho leer las epístolas del bendito Pablo, y eso dos veces por semana, y a menudo tres o cuatro veces, cada vez que celebramos las memorias de los santos mártires, disfruto con gusto de la trompeta espiritual, y me siento animado y calentado por deseo al reconocer la voz tan querida para mí, y me parece imaginarlo casi presente a mi vista, y verlo conversando conmigo. Pero me apena y me duele que todas las personas no conozcan a este hombre, tanto como deberían conocerlo; pero algunos lo ignoran tanto que ni siquiera saben con certeza el número de sus epístolas. Y esto no es por incapacidad, sino por no tener el deseo de estar continuamente conversando con este bendito. Porque no es a través de una disposición natural y agudeza de ingenio que incluso yo estoy familiarizado con tanto como sé, si es que sé algo, sino debido a un apego continuo al hombre, y un afecto sincero hacia él. Porque, lo que pertenece a los hombres amados, los que los aman saben sobre todos los demás; porque están interesados en ellos. Y esto también muestra este bendito Apóstol en lo que dijo a los filipenses;“ Así como me conviene pensar esto de todos vosotros, porque os tengo en el corazón, tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del Evangelio”.( Fel 1, 7). Y así también vosotros, si estáis dispuestos a aplicar a la lectura de él con una mente lista, no necesitaréis otra ayuda. Porque es verdadera la palabra de Cristo que dice:“ Buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.( Mt 7, 7). Pero dado que la mayor parte de los que aquí se reúnen con nosotros, han asumido la crianza de los hijos, el cuidado de una esposa y el cuidado de una familia, y por esta causa no pueden permitirse todos los eventos suscitados para recibir aquellas cosas que han sido reunidas por otros, y presten tanta atención a escuchar lo que se dice como le dan a la reunión de bienes. Porque aunque es indecoroso exigir solo tanto de ti, aún así uno debe estar contento si das tanto. Porque de esto es de lo que han surgido nuestros innumerables males: de la ignorancia de las Escrituras; de ahí es que ha brotado la plaga de las herejías; de esto que hay vidas negligentes; de esto trabaja sin provecho. Porque así como los hombres privados de esta luz del día no caminarían rectamente, aquellos que no miran el resplandor de las Sagradas Escrituras deben estar pecando frecuente y constantemente, en el sentido de que están caminando en la peor oscuridad. Y para que esto no se desvanezca, mantengamos los ojos abiertos al resplandor de las palabras del Apóstol; porque la lengua de este hombre resplandecía más que el sol, y abundaba más que todos los demás en la palabra de la doctrina; porque como trabajó más abundantemente que ellos, también atrajo sobre sí una gran medida de la gracia del Espíritu.( 1Co 15, 10). Y esto lo afirmo constantemente, no sólo de sus Epístolas, sino también de los Hechos. Porque si en alguna parte hubo un tiempo para la oratoria, a él le dieron lugar los hombres en todas partes. Por lo cual también los incrédulos pensaron que era Mercurio, porque tomó la delantera en el discurso.( Hch 14, 12). Y como vamos a entrar de lleno en esta Epístola, es necesario dar también la fecha en que fue escrita. Porque no es, como la mayoría piensa, anterior a todas las demás, sino anterior a todas las que se escribieron desde Roma, pero posterior a las demás, aunque no a todas ellas. Porque los dos a los corintios fueron enviados antes de esto: y esto es claro por lo que escribió al final de esto, diciendo así:“ Pero ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos; porque les ha placido a los de Macedonia y Acaya para hacer una cierta contribución para los santos pobres que están en Jerusalén”.( Rm 15, 25- 26). Porque al escribir a los corintios dice:“ Si conviene que yo también vaya, ellos irán conmigo”( 1Co 16, 4); refiriéndose a los que iban a llevar el dinero de allí. De donde es claro que cuando escribió a los Corintios, el asunto de este viaje suyo estaba en duda, pero cuando a los Romanos, estaba ahora como una cosa decidida. Y siendo esto permitido, el otro punto es claro, que esta Epístola fue después de aquellos. Pero esto a los Tesalonicenses también me parece que está antes de la Epístola a los Corintios: porque habiéndoles escrito antes, y habiéndoles trasladado la cuestión de las limosnas, cuando dijo:“ Pero en cuanto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que Os escribo: porque vosotros mismos habéis sido enseñados por Dios a amaros los unos a los otros. Y así lo hacéis con todos los hermanos”( 1Tes 4, 9- 10): luego escribe a los Corintios. Y este mismo punto lo aclara en las palabras:“ Porque yo conozco la prontitud de vuestra mente, por la cual me glorío de vosotros ante los macedonios, que Acaya estaba lista desde hace un año, y vuestro celo ha provocado a muchos”( 2 Co. 9, 2): de donde muestra que fueron los primeros a quienes les habló de esto. Esta Epístola entonces es posterior a aquellas, pero anterior( prwth) a las de Roma; porque aún no había puesto un pie en la ciudad de los romanos cuando escribió esta epístola, y esto lo muestra diciendo:“ Porque anhelo veros, para impartiros algún don espiritual”.( Rom 1, 11). Pero fue desde Roma que escribió a los planos de Felipe; por lo que dice:" Todos los santos os saludan, principalmente los de la casa de César"( Flp 4, 22); y de allí también a los hebreos, por lo que también dice:" Todos los de Italia los saludan".( Heb 13, 24). Y la Epístola a Timoteo también la envió desde Roma, cuando estaba en prisión; que también me parece ser la última de todas las Epístolas; y esto es claro desde el final:" Porque ahora estoy listo para ser ofrecido", dice," y el tiempo de mi partida está cerca".( 2Tm 4, 6). Pero que terminó su vida allí, está claro, puedo decir, para todos. Y esto para Filemón es también muy tardío,( porque lo escribió en una vejez extrema, por lo que también dijo:“ como Pablo, ya anciano, y ahora también preso en Cristo Jesús”)( Flm 1, 9), pero anterior a eso a los colosenses. Y esto nuevamente es claro desde el final. Porque al escribir a los colosenses dice: Todo mi estado os hará saber Tíquico, a quien envié con Onésimo, hermano fiel y amado.( Col 4, 7). Porque este fue ese Onésimo en cuyo nombre compuso la Epístola a Filemón. Y que este no era otro del mismo nombre con él, es claro por la mención de Arquipo. Porque es él a quien había tomado como colaborador consigo mismo en la Epístola a Filemón, cuando le rogaba por Onésimo, a quien al escribir a los colosenses incitó, diciendo: Di a Arquipo: Cuida el ministerio que tienes. has recibido, que lo cumplas.”( Col 4, 17). Y esto a los Gálatas me parece que es antes que a los Romanos. 2 Pero si ellos tienen un orden diferente en las Biblias, eso no es nada maravilloso, ya que los doce Profetas, aunque no excediéndose unos a otros en el orden del tiempo, pero estando de pie a grandes intervalos uno del otro, están en el arreglo de la Biblia colocados en sucesión. Así Hageo y Zacarías y el Mensajero3 profetizaron después de Ezequiel y Daniel, y mucho después de Jonás y Sofonías y todos los demás. Sin embargo, se unen a todos aquellos de quienes están tan lejos en el tiempo.
0.2
Pero que nadie considere esto como una empresa fuera del propósito, ni una búsqueda de este tipo como una curiosidad superflua; porque la fecha de las Epístolas contribuye no poco a lo que estamos buscando. 4 Porque cuando le veo escribir a los Romanos ya los Colosenses sobre los mismos temas, y sin embargo no de la misma manera sobre los mismos temas; pero al primero con mucha condescendencia, como cuando dice:“ Recibid al débil en la fe, pero no para contiendas dudosas; porque uno cree que puede comer de todo, otro, hierbas”( Rm 14, 1- 2): el que es débil, come débil, pero a los colosenses no les escribe así, aunque de las mismas cosas, sino con mayor audacia de expresión:“ Así que, si estáis muertos con Cristo”, dice,“ por qué, como si vivierais en el mundo, estáis sujetos a ordenanzas( no toquéis, no gustéis, no manipuléis), con las cuales todos han de perecer el uso, no en honor alguno a la satisfacción de la carne”();— no encuentro otra razón para esta diferencia que el tiempo de la transacción. Porque al principio era necesario ser condescendiente, pero después dejó de serlo. Y en muchos otros lugares uno puede encontrarlo haciendo esto. Así suelen hacerlo tanto el médico como el maestro. Porque ni el médico trata igual a sus pacientes en la primera etapa de su enfermedad, y cuando han llegado al punto de tener salud desde entonces, ni el maestro a los niños que están comenzando a aprender y a los que quieren materias de instrucción más avanzadas. Ahora bien, a los demás fue movido a escribir por alguna causa y asunto particular, y esto lo demuestra, como cuando dice a los Corintios:“ Tocando aquellas cosas de que me escribisteis”( 1Co 7, 1): y a los Gálatas también desde el mismo comienzo de toda la Epístola escribe para indicar lo mismo; pero¿ a éstos con qué propósito y por qué escribe? Porque uno lo encuentra dándoles testimonio de que están“ llenos de bondad, estando llenos de todo conocimiento, y capaces también de amonestar a otros”.( Rm 15, 14).¿ Por qué entonces les escribe?“ Por la gracia de Dios”, dice,“ que me ha sido dada para ser ministro de Jesucristo”( Rm 15, 16): por lo que también dice al principio:“ Soy deudor; cuanto hay en mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma; porque lo que se dice, como que son" poderosos para exhortar también a otros"( Rm 1, 14- 15), y cosas parecidas, pertenece más bien a encomio y aliento: y la corrección dada por medio de una carta, era necesaria incluso para éstos; porque como aún no había estado presente, pone a los hombres en buen orden de dos maneras, tanto por la utilidad de su carta como por la expectativa de su presencia. Porque tal era esa alma santa, comprendía todo el mundo y llevaba a todos los hombres en sí misma pensando que la relación más cercana era la de Dios. Y los amaba tanto, como si los hubiera engendrado a todos, o más bien mostró( así 4 mss.) un afecto instintivo más grande que cualquier padre( así Field: todos los mss. dan" un padre hacia todos"); porque tal es la gracia del Espíritu, que supera los dolores de la carne, y muestra un anhelo más ardiente que el de ellos. Y esto se puede ver especialmente en el alma de Pablo, que habiéndose vuelto como alado por el amor, iba continuamente alrededor de todos, sin detenerse en ninguna parte ni quedarse quieto. Pues ya que había oído a Cristo decir:“ Pedro,¿ me amas? apacienta mis ovejas”( Jn 21, 15); y exponiendo esto como la mayor prueba de amor, lo desplegó en un grado muy alto. Entonces, también nosotros, a imitación de él, pongamos cada uno en orden, si no el mundo, o no ciudades y naciones enteras, pero en todo caso su propia casa, su esposa, sus hijos, sus amigos, sus vecinos. Y que nadie me diga:" Soy inexperto e ignorante": nada menos instruido que Pedro, nada más grosero que Pablo, y esto mismo lo confesó, y no se avergonzó de decir:" Aunque soy grosero en el habla, sin embargo, no en el conocimiento.”( 2Co 11, 6). Sin embargo, este grosero y ese hombre ignorante5 vencieron a innumerables filósofos, taparon la boca de innumerables oradores y lo hicieron todo por su propia mente lista y la gracia de Dios.¿ Qué excusa, pues, tendremos, si no somos iguales a veinte nombres, y ni siquiera somos útiles a los que viven con nosotros? Esto no es más que un pretexto y una excusa, porque no es la falta de aprendizaje o de instrucción lo que impide nuestra enseñanza, sino la somnolencia y el sueño.( Hch 1, 15 Hch 2, 41). Sacudámonos, pues, de este sueño con toda diligencia, uniéndonos a nuestros propios miembros, para que también aquí gocemos de mucha calma, ordenando en el temor de Dios a los que son semejantes a nosotros, y en lo sucesivo participemos de innumerables bendiciones por la gracia y amor de nuestro Señor Jesucristo hacia el hombre, por quien y con quien sea gloria al Padre, con el Espíritu Santo, ahora y siempre y por todos los siglos. Amén.