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On the Scrutiny of Evandros
LysiasEvan 1 · spanish-geminiMore by Lysias
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Original / primary: Spanish Gemini
1
Ni tampoco cree que ustedes vayan a realizar ahora un examen riguroso debido al paso del tiempo, puesto que usted es consciente de haber cometido muchos y graves delitos contra ellos, de los cuales cree que algunos han olvidado y ni siquiera recordarán. Esto es precisamente lo que me indigna, que venga ante ustedes confiando en esta esperanza, como si los que fueron agraviados fueran unos y otros los que van a emitir su voto, y no fueran las mismas personas las que han sufrido los daños y las que van a juzgar.
2
Pero los responsables de esto son ustedes; pues no consideran que ellos, cuando la ciudad estaba bajo el dominio de los lacedemonios, ni siquiera consideraron digno compartir con ustedes la misma esclavitud, sino que incluso los expulsaron de la ciudad; ustedes, en cambio, al hacerla libre, no solo les hicieron partícipes de la libertad, sino también de juzgar y de participar en la asamblea sobre los asuntos comunes, de modo que, con razón, desprecian esta ingenuidad suya.
3
Siendo uno de ellos, no se conforma con que alguien le permita participar de esto, sino que, incluso antes de que aquellos hayan rendido cuentas, pretende volver a ejercer cargos. Y ahora me entero de que, respecto a las acusaciones que pesan sobre él, se defenderá brevemente, restando importancia a los hechos y escamoteando la acusación con su defensa, y que dirá que han gastado mucho en la ciudad, que han ejercido liturgias con ambición y que han obtenido muchas y hermosas victorias en democracia, y que él mismo es una persona moderada y no se le ve haciendo lo que otros se atreven a hacer aquí, sino que pretende ocuparse de sus propios asuntos.
4
Yo, por mi parte, creo que no es difícil refutar estos argumentos: respecto a las liturgias, que más le habría valido a su padre no haberlas ejercido que haber gastado tanto de su propio patrimonio; pues, gracias a esto, al ganarse la confianza del pueblo, derribó la democracia, de modo que estos actos son más dignos de ser recordados que las ofrendas que hizo a partir de las liturgias.
5
Y respecto a su moderación, que no es ahora cuando hay que examinar si es sensato, cuando no le está permitido cometer excesos, sino que hay que observar aquel tiempo en el que, pudiendo vivir como quisiera, eligió actuar ilegalmente en la política. Pues de que ahora no cometa ningún delito son responsables quienes lo impiden, pero de lo que ocurrió entonces, su carácter y quienes pretenden permitirle actuar. De modo que, si pretende ser examinado a partir de esto, hay que suponer que esto es así, para que no parezcan ingenuos ante él.
6
Y si recurren también a este argumento, de que el tiempo no permite sortear a otro, sino que es necesario, si lo rechazan, que los sacrificios ancestrales queden sin realizar, consideren esto: que el tiempo ya ha pasado hace mucho. Pues solo queda el día de mañana del año, y en este se realiza el sacrificio a Zeus Salvador, y es imposible completar un tribunal contra las leyes.
7
Y si ha hecho todo esto para que suceda,¿ qué cabe esperar que haga una vez examinado, si ha convencido a la magistratura saliente de que infrinja la ley por su causa?¿ Acaso creen que cometerá pocas acciones de este tipo en el año? Yo, desde luego, no lo creo.
8
Ustedes no solo deben considerar esto, sino también qué es más piadoso: que el rey y los magistrados asociados sacrifiquen los ritos en favor del futuro, como ya ha ocurrido anteriormente, o también este hombre, de quien los que saben han testificado que ni siquiera tiene las manos limpias, y si ustedes juraron establecer en el cargo a alguien no examinado, o si, tras examinarlo, coronar al digno del cargo. Consideren esto; y reflexionen también sobre aquello,
9
que quien estableció la ley sobre los exámenes no la estableció en menor medida por causa de los que ejercieron cargos en la oligarquía, al considerar terrible que aquellos por quienes la democracia fue derribada vuelvan a ejercer cargos en la misma constitución, y se conviertan en dueños de las leyes y de la ciudad, a la que, al tomarla anteriormente, la maltrataron de forma tan vergonzosa y terrible. Por tanto, no es digno tomarse el examen a la ligera, ni, por considerar el asunto pequeño, descuidarlo, sino protegerlo; pues en que cada uno ejerza su cargo justamente se preserva tanto la constitución como el resto de su multitud.
10
Y si ahora fuera examinado para ser miembro del Consejo y su nombre estuviera inscrito en las tablillas como alguien que sirvió en la caballería bajo los Treinta, lo habrían rechazado incluso sin acusador; ahora, en cambio, cuando resulta que no solo sirvió en la caballería ni fue miembro del Consejo, sino que también ha cometido delitos contra la multitud,¿ no harían algo absurdo si no parecen tener la misma opinión sobre él?
11
Y, ciertamente, si fuera examinado para ser miembro del Consejo, siendo uno de los quinientos, solo habría sido miembro durante un año junto con los demás, de modo que, incluso si hubiera querido cometer algún delito en ese tiempo, habría sido fácilmente impedido por los demás; pero al ser considerado digno de este cargo, ejercerá por sí mismo, y junto con el Consejo del Areópago será dueño de los asuntos más importantes durante todo el tiempo.
12
De modo que les corresponde realizar un examen más riguroso sobre este cargo que sobre los demás. Si no,¿ cómo creen que se sentirá el resto de la multitud de ciudadanos cuando se enteren de que alguien a quien correspondía rendir cuentas por sus delitos ha sido considerado por ustedes digno de tal cargo?¿ Y que juzga juicios por homicidio, cuando él mismo debería ser juzgado por el Consejo del Areópago? Y, además de esto, que lo vean coronado y convertido en dueño de herederas y huérfanos, de algunos de los cuales él mismo ha sido la causa de su orfandad.
13
¿ Acaso no creen que se sentirán indignados y que los considerarán responsables a ustedes mismos, cuando se encuentren en aquellos tiempos en los que muchos de ellos eran llevados a la cárcel y perecían sin juicio a manos de estos y eran obligados a huir de su propia patria? Y que reflexionen también sobre esto: que este mismo hombre, Trasíbulo, ha sido la causa de que Leodamante fuera rechazado y este fuera examinado, convirtiéndose en acusador del primero, mientras que para este se preparó para defenderlo,¿ quién es él y cómo se comporta respecto a la ciudad y de cuántos males ha sido causa para ella?
14
O, si se dejan convencer,¿ cómo creen que serán difamados? Pues entonces pensaron que ustedes, enfurecidos, rechazaron a Leodamante; pero si aprueban a este, sabrán bien que no han utilizado un juicio justo respecto a él. Y hay una lucha de ellos contra ustedes, y de ustedes contra toda la ciudad, que observa ahora qué opinión tendrán ustedes sobre ella.
15
Y que ninguno de ustedes piense que acuso a Evandro por hacer un favor a Leodamante, porque resulta ser su amigo, sino por previsión en favor de ustedes y de la ciudad. Y es fácil aprenderlo del propio asunto. Pues a Leodamante le conviene que este sea aprobado, pues así ustedes serán difamados al máximo, y parecerá que, en lugar de hombres democráticos, están estableciendo a oligárquicos en los cargos; pero a ustedes les conviene rechazarlo, pues parecerá que también a aquel lo habrían rechazado justamente; pero si ni siquiera a este, entonces tampoco a aquel justamente.
16
Y, sin embargo, me entero de que dirá que el examen no es solo sobre él, sino sobre todos los que permanecieron en la ciudad, y que les recordará los juramentos y los tratados, como si por esto fuera a atraer como examinadores a los que permanecieron en la ciudad. Yo, en favor de la multitud, quiero decirle brevemente que el pueblo no tiene la misma opinión sobre todos los que permanecieron en la ciudad, sino que sobre los que cometen tales delitos tiene la opinión que yo digo que debe tener,
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y sobre los demás, la contraria. Y una prueba: pues la ciudad no ha honrado menos a estos que a los que fueron a Fila y tomaron el Pireo. Con razón: pues a aquellos saben cómo han sido solo en democracia, y cómo habrían sido en oligarquía, aún no han tenido experiencia; pero de estos tienen una prueba suficiente de ambas constituciones, de modo que es razonable confiar.
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Y, de hecho, consideran que por causa de tales personas fueron arrestados entonces y murieron, y por causa de los demás fueron arrestados y escaparon, puesto que, si todos hubieran tenido la misma opinión, ni el exilio, ni el regreso, ni ninguna otra de las cosas que han ocurrido le habría sucedido a la ciudad.
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Pero incluso lo que parece irracional para algunos, cómo es posible que, siendo muchos, fueran derrotados por pocos de los que estaban en el Pireo, no ha ocurrido por otra razón que por la previsión de estos; pues estos eligieron participar en la política con los que regresaron antes que servir a los lacedemonios con los Treinta.
20
Por tanto, a cambio de esto, el pueblo los ha honrado con los mayores honores, eligiéndolos para ser hiparcos, estrategas y embajadores en su nombre; y nunca se han arrepentido. Y, ciertamente, por causa de los que cometieron muchos delitos votaron que hubiera exámenes, y por causa de los que no hicieron nada parecido hicieron los tratados. Esto es lo que yo te respondo en nombre del pueblo.
21
Es, pues, tarea de ustedes, señores consejeros, considerar a quién, al dejarse convencer, deliberarían mejor sobre este examen, si a mí o a Trasíbulo, quien se defenderá por él. Sobre mí, o sobre mi padre o mis antepasados, él no podrá decir nada sobre odio al pueblo. Pues ni que participaron en la oligarquía( pues fui examinado como hombre después de estos tiempos), ni que mi padre( pues murió mucho antes de las facciones, siendo arconte en Sicilia);
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ni que mis antepasados estuvieron bajo los tiranos; pues pasaron todo el tiempo en facciones contra ellos. Pero, ciertamente, tampoco dirá que adquirimos nuestra fortuna en la guerra y que no hemos gastado nada en la ciudad; pues todo lo contrario, en tiempos de paz nuestra casa era de ochenta talentos, y en la guerra todo se gastó en la salvación de la ciudad.
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Yo, por mi parte, podré decir tres cosas sobre él, de tal magnitud que cada acto es digno de muerte: primero, que cambió la constitución en Beocia tras recibir dinero y nos privó de esta alianza; después, que traicionó las naves e hizo que la ciudad tuviera que deliberar sobre su salvación,
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después, que extorsionó treinta minas a los prisioneros, a quienes él mismo destruyó, diciendo que no los liberaría si no le proporcionaban esto de sí mismos. Siendo, pues, conscientes de la vida de cada uno de nosotros, deliberen sobre esto a quién se debe confiar respecto al examen de Evandro, y así no se equivocarán.

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